LA PROTECCIÓN DEL SILENCIO

Hugo Bahamón Dussán

La nave espacial terrícola, al fin, llegó a Kepler.

Aterrizó en una civilización muchísimo más avanzada que la humana.

Los terrícolas fueron recibidos amigablemente y su primera pregunta fue:

—¿Recibieron la Voyager 1?

Ante la respuesta afirmativa sus siguientes preguntas lógicas fueron:

—¿Por qué no contestaron el mensaje?

Y…

¿Por qué teniendo toda la avanzada tecnología nunca nos visitaron?

La respuesta de los keplerianos fue abrumadoramente razonable.

—En los humanos, la maldad no desaparece con la evolución.

—El silencio nos ha mantenido invisibles y así queremos permanecer.

—Serán nuestros huéspedes ilustres pero no tendrán contacto alguno con la tierra.

—Despídanse de su nave, nunca más la verán.

El capitán de la nave espacial hizo la última pregunta:

—¿Es por esa misma razón que ninguna de las civilizaciones que habitan el infinito universo nos ha contactado jamás?

EL ESLABÓN PERDIDO

Hugo Bahamón Dussán

Entonces, la ciencia sí estaba en un error.

Sí había un eslabón perdido.

Los arqueólogos se cansaron de buscarlo y salieron con la teoría de la evolución “no lineal”.

¡Qué disparate!

Y ahora, ¿cómo iban a hacer que la gente volviera a creer otra vez en la “ciencia”?

Ahí estaba, encontrado en el norte de África, el eslabón perdido.

El momento en que el “homo sapiens” recibió el más grande regalo de Dios.

El alma.

Ahí estaba la muestra de que no fue el hombre quien creo a Dios.

Dios le dio el alma al “homo sapiens” cuando la evolución terminó su trabajo.

Lo que tenía ese esqueleto entre sus manos, lo explicaba todo.

¿Qué hacía una cruz en las manos de un humano en la Jebel Irhoud de hace 300.000 años?

No había sido colocada después.

Las pruebas de carbono 14 decían que la antigüedad de la cruz era igual a la del esqueleto.

¿Una cruz de hierro, milenios antes de la edad del hierro?

El “homo sapiens” estaba esperando a su salvador desde el inicio de los tiempos.

Y en el año 3215, la humanidad estaba en tal estado de decadencia moral, que Dios escogió ese momento para otra vez enrumbarla.

Su último recurso.

Antes de la aniquilación total.

EL REENCUENTRO

Hugo Bahamón Dussán

Después de casi un año, los volví a ver.

Mi hijo y mi hija.

Cuando los abracé, sentí profunda paz en mi corazón.

Fue algo más de una hora, almorzamos juntos y ellos siguieron su camino.

Volví a la pieza en donde vivo y caí en un sueño profundo, como de meses de no haber dormido.

En el sueño, llegaba a una casa en el campo, una señora, que sentía yo era amiga de años antes, me saludaba y sus dos hijos pequeños me abrazaban.

El más chiquito, me abrazó y mientras me hablaba palabras ininteligibles a media lengua con su voz suave y dulce, no me quería soltar.

La niña, solo me miraba con una dulzura infinita mientras apretaba su manita enrollando mi dedo pulgar.

Todavía no entiendo el sueño, pero todavía no se me quita la tristeza en mi corazón.

EL OCIO

Hugo Bahamón Dussán

Al fin.

El bienestar total.

La Inteligencia Artificial solucionaba todos los problemas y la Robótica hacía realidad esas soluciones.

Al hombre se le olvidó cómo era pensar.

Ya no lo necesitaba.

Se acabó el hambre y la necesidad.

Todos tenían todo lo que querían.

Ya no había desafíos.

El único desafío del hombre era qué hacer con todo ese tiempo que tenía.

Qué hacer con todo el tiempo libre se convirtió en el problema más grande de la raza humana.

Ya no había necesidad de demostrar quién era mejor.

Eso ya no tenía sentido en un mundo en el que eso no daba ventaja alguna.

Entonces, el hombre empezó a ver el ocio como una maldición inexorable.

La raza humana estaba condenada al ocio.

Dios, que lo sabía todo, y lo sabía con infinita anticipación, ya tenía lista la solución al problema.

Nos creíamos solos en el universo.

No.

No estábamos solos.

Sencillamente, no había llegado el momento apropiado para sufrirlo.

La guerra fue el aliciente para volver a pensar.

Ahora, la supervivencia era el desafío.

No el ocio.

No estábamos solos y la civilización que derrotamos era apenas una de las miles que acechaban en las estrellas.

MILITAR EN RETIRO EN EL MINISTERIO DE DEFENSA

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Hoy salió publicada en El Tiempo una columna de María Isabel Rueda sobre el nombramiento del General Mora como Ministro de Defensa.

Conozco a Jorge muy bien, pues fue mi oficial de operaciones y posteriormente mi ejecutivo y segundo comandante en la Escuela de Lanceros.

Sus virtudes personales, cualidades profesionales y experiencia militar lo califican sobradamente para el cargo.

Eso no tiene discusión.

La columnista concuerda conmigo en que es muy respetado y apreciado entre activos y retirados.

Su argumento no es sobre la conveniencia del nombramiento de la persona, pues el General Mora está extremadamente bien preparado, sino sobre la conveniencia de nombrar un militar en retiro en el Ministerio de Defensa.

En este escrito tomaré cada uno de sus argumentos y los dejaré sin validez.

Empecemos.

“La opinión pública no sostenía ya la presencia de un militar en la vida política”.

El nombramiento de Pardo Rueda no obedeció a ninguna “opinión pública”, no encontré ni una sola queja contra el General Botero ni contra sus antecesores por “intervenir en política”.

Eso estaba y, aún lo está, prohibido expresamente por la Constitución.

El nombramiento de Pardo Rueda fue una movida de Gaviria dentro del ajedrez que estaba jugando para lograr la nueva Constitución.

El M-19 se lo exigió.

“Si el actual presidente lo hizo por razones políticas, el electo no los puede reintegrar por lo mismo”

Perdónenme, pero qué argumento tan absurdo.

¡Pues claro que los debe reintegrar por las mismas razones!

Si un gobernante traidor saca a los mejores soldados para ayudarle al enemigo a ganar la guerra, lo más lógico es que su sucesor, que no es traidor sino patriota, los reintegre para ganarla.

“Los militares no están hechos para la política”

Aquí es necesario precisar los términos.

Los militares en retiro somos tan ciudadanos como cualquiera y el paso por los cuarteles no nos cercena nuestra preocupación por el manejo político pues eso se refleja en bienestar social; al contrario nos la potencia, pues hemos sufrido la violencia que nace cuando el mal manejo político roba bienestar social.

«Si tumban a un ministro civil, habrá cumplido con su papel de fusible”

Ese, estimada María Isabel, ha sido el principal problema que nos ha dejado el nombramiento de civiles, sin experiencia militar, en el Ministerio de Defensa.

Los politiqueros de carrera han tomado la cartera de defensa como un trampolín para alcanzar sus aspiraciones y si fracasan sencillamente se van del cargo.

Un General ó un militar en retiro, como es el caso del Capitán Pete Hegseth en los Estados Unidos, no busca un futuro político, sencillamente tiene un acendrado compromiso con su patria y con sus compañeros de armas para alcanzar, al fin, el bienestar para todos, que termine la violencia y evite más sangre, sudor y lágrimas de soldados, viudas y huérfanos.

Apreciada María Isabel, yo creo y estoy profundamente convencido que lo mejor que le puede pasar al Ministerio de Defensa y a nuestra patria es que llegue a él un militar de honor.

Ya lo tenemos.

Fuerte abrazo.

LA CONVERSACIÓN

Hugo Bahamón Dussán

Benicio murió y al encontrarse con Dios, este le preguntó:

Hijo, eres dueño de tu alma y es lo único que te queda, ¿Qué quieres hacer con ella?

¿Quieres venirte conmigo y volver a ser parte de mí para siempre?
ó
¿Quieres quedarte aquí hasta que se vaya el último que te recuerde?

Si te vienes conmigo, perderás tu esencia, ya no serás mas tu, serás yo.

Si te quedas, la frecuencia de vibración de tu alma estará en otro plano.

Podrás estar pero no podrás compartir.

Seguirás viendo a tus seres queridos pero ellos, eventualmente, te olvidarán.

El olvido es el remedio del dolor.

Los que tenían alma de padres, siempre escogían la segunda opción.

ROSAS ROJAS

Hugo Bahamón Dussán

Eran las bodas de oro de sus más grandes amigos y no se lo iba a perder por nada del mundo.

Armando había atravesado tres continentes y allí estaba, muy majo con su traje negro.

El ramo de rosas rojas también ya estaba ahí.

Hacía 51 años los había presentado, Silvia y Mariano.

Ella era su mejor amiga y él un aventurero mujeriego.

Ella se enamoró, pero él no quería perder su libertad.

La beca para Francia sería el final de la relación.

Ella, aún amándolo con todo su corazón, sabía que probablemente nunca más lo volvería a ver.

Armando sufría el dolor de su amiga.

La noche antes de la partida, llegó un ramo de rosas rojas.

El mensajero lo entregó a Silvia, pero se aseguró de que fuera en presencia de Mariano.

La nota en el ramo decía: “Mañana quedarás libre y te voy a reconquistar”.

El ramo seguía llegando cada aniversario, siempre con la misma nota y sin firma.

Silvia le aseguraba a Mariano que no tenía idea de quién fuera su admirador secreto.

Armando sí lo sabía.

EL SUEÑO

Hugo Bahamón Dussán

Siempre el mismo sueño.

La estepa totalmente blanca de nieve.

El trineo raudo sobre la nieve tirado por tus malamutes.

En el trineo, tu familia toda, aterrada, con sus ojos puestos en la lejana puerta de entrada al fuerte.

Tú, animando a tus perros, mientras la manada de lobos ya casi alcanza al trineo.

No alcanzaremos a llegar—piensas—, y arrojas a tu hijo menor para entretener a los hambrientos lobos.

El sueño se repite y te atormenta.

Una noche, no lanzas al menor, dejas a cargo al mayor y te lanzas tú.

Lo último que ves, antes de que los lobos te despedacen, es al trineo cruzando la puerta del fuerte.

Mueres feliz.

El sueño tampoco vuelve más.

POLÍTICOS LADRONES

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán
Miembro CORTE

Extraordinaria la labor que está desempeñando el equipo de empalme del nuevo presidente.

Está sacando a la luz todo el robo del cuatro años del gobierno anterior.

Ante ese hecho, me asaltan unas preguntas.

¿Estaban también miembros de los otros partidos políticos en las instituciones que se robaron semejante cantidad de plata?

¿Esos miembros de esos partidos políticos que se robaron esa inmensa cantidad de plata están haciendo parte del nuevo congreso?

En otras palabras, ¿el partido de gobierno y los otros partidos que se robaron esa ingente cantidad de plata, van a legislar?

Yo creo que aquí se está presentando un absurdo de proporciones gigantescas.

Aplaudo la decisión del nuevo presidente y de su nuevo ministro de gobierno de no negociar con esos políticos ladrones.

Cuento los días para empezar a ver las primeras confrontaciones entre las bancadas de esos políticos ladrones y el ministro de gobierno.

Del resultado de esa confrontación dependerá el futuro de Colombia.

El pueblo tendrá que tomar partido y ese partido no puede ser otro diferente a defenestrar a la “caterva de descastados”.

Ellos son el verdadero problema.

Ellos son la causa de todos los otros males.

Mientras sigan apareciendo libros que, ni por asomo, tocan la raíz del problema, el asunto de defensa y seguridad seguirá siendo sangre, sudor y lágrimas de los soldados para recuperar zonas olvidadas y patrañas de los políticos ladrones para seguir robándose la plata destinada para consolidarlas.

Para su gentil reflexión.

Fuerte abrazo.

INVASIÓN

Hugo Bahamón Dussán

Con rostro sereno el General de la Fuerza Aeroespacial le decía al mundo que la inmensa nave extraterrestre se había marchado sin desembarcar a nadie al ver el inmenso poderío bélico mostrado por la alianza terrícola.

Mientras tanto, los extraterrestres dominaban cada célula del cuerpo del sereno General.

Y de todos los jubilosos asistentes a la conferencia de prensa.

Y en minutos, de todos los ingenuos habitantes del planeta.

Los estudios de Hollywood, encontraron que la única manera de poner en escena a un extraterrestre, era disfrazando a un ser humano.

Por esa razón, todos terminamos creyendo que serían aproximadamente de nuestro tamaño.

¡Cuán equivocados estábamos!

¡Y qué tarde nos dimos cuenta!