Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán
Este escrito no lo firmo como Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano.
Lo firmo como un oficial del Ejército de Colombia en uso de buen retiro, quien cree que la solución actual es que las Fuerzas Militares actúen ya.
Al plantear esta solución, alguien me dijo que hay que dejar a los políticos que solucionen los problemas que ellos mismos crearon.
Que no deberíamos hacer lo mismo que nos han puesto a hacer siempre.
Que ellos, lo que quieren es que los militares les solucionemos para ellos poder volver a seguir con las mismas.
Yo creo que ese pensamiento ya no sirve.
Los políticos se están acomodando y no van a solucionar nada.
Es cierto que los militares colombianos han sido respetuosos del poder civil.
El problema es que hoy ese poder civil no merece el respeto de los militares.
Los militares deben decidir si su lealtad es con los colombianos o con los políticos.
La marcha del 21 de abril debería ser un punto de reflexión para los militares de Colombia.
El domingo, aproximadamente 5 millones de colombianos marcharon para rechazar las reformas que el gobierno tramita.
El lunes, el Congreso aprobó la más sensible de esas reformas, en una evidente burla al pueblo colombiano.
El otro punto de reflexión para los militares debe ser lo sucedido con los dineros destinados para solucionar la crisis en La Guajira.
Esa misma semana se develó un entramado de corrupción en el que al parecer hay congresistas que se han dejado comprar su conciencia con esos dineros, comprometiendo la vida de los niños de la Guajira.
El tercer punto de reflexión para los militares debe ser lo sucedido en Argelia, en el departamento del Cauca.
Valientes compañeros de armas fueron masacrados en desarrollo de operaciones contra una retoma de control territorial por parte de las guerrillas que evidentemente está siendo facilitada por el mismo gobierno nacional ante el silencio cómplice de ese mismo congreso.
La pregunta ahora es:
Bueno, y si hay golpe militar, llamemos las cosas por su nombre, ¿Quién tomaría el poder?
Creo que ese sería el momento de la redención gloriosa de la maltrecha democracia colombiana.
Creo que se debería aprovechar para llamar a elecciones presidenciales y parlamentarias verdaderamente libres en las que esa inmensa cantidad de marchantes del 21 de abril manifiesten su voluntad en las urnas para escoger a sus legítimos representantes en reemplazo de esa “caterva de descastados” que están ahí, unos comprando y otros vendiendo su conciencia y burlándose de los colombianos.
Con total seguridad creo que si las Fuerzas Militares actúan de esa manera y lo hacen ya, el respaldo absoluto del pueblo colombiano será majestuoso y veremos en las calles la presencia masiva de todos los ciudadanos a los que nos duele la patria y nos preocupa el futuro para nuestros hijos.
Señores Generales y Almirantes, mi llamado es compartido por muchísimos colombianos.
No soy una voz que clama en el desierto, soy legión.
Ustedes tienen sus sistemas de inteligencia que les permiten auscultar con bastante precisión el sentir del pueblo colombiano.
Colombia necesita urgentemente esa segunda independencia.
Creo que Colombia toda les está reclamando una decisiva acción que será reconocida como legítima en la historia y sus nombres brillarán junto al de los héroes que nos dieron la primera independencia.
Señores Generales y Almirantes, si su conciencia no les permite dar ese paso, respetuosamente les pediría que se hagan a un lado y dejen que otros oficiales de menor graduación, pero más carácter, hagan lo que se debe de hacer.
Para su gentil reflexión.
Fuerte abrazo.