LAS MARCHAS Y LOS PLANTONES

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Yo creo que ya está bueno de marchas y plantones.

Las unas y los otros se han convertido en una suerte de catarsis colectiva que lo único que está logrando es adormecer el descontento, dilatar la acción y en últimas fortalecer a los ilegítimos.

Una marcha o un plantón que no termine en una acción que produzca resultados, no sirve para nada.

Si es el Congreso el que está “untado” de sobornos, la marcha y el plantón deben ser hasta que el resultado sea que esos miembros del Congreso sean removidos. Punto.

Si el presidente y su vicepresidente fueron elegidos en forma fraudulenta, la marcha y el plantón deben mantenerse hasta que sean removidos. Punto.

Cualquier otra cosa diferente es algo así como “hacer que hacemos y nada hacemos”.

Los malos gobiernos y los malos congresistas se eternizan cuando la actitud del pueblo es, precisamente, esa.

Ellos saben que las marchas y los plantones no los van a tumbar y estoy seguro que cuando los observan, una sonrisa se les asoma en el rostro con ganas de convertirse en carcajada.

Para su gentil reflexión y acción.

LA PRESIÓN A LA LEGALIDAD

Coronel(RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

En Colombia aún existe la división de poderes y eso ha sido fundamental para que el país no se haya descuadernado del todo.

Sin embargo, hay que reconocer que en Colombia la sola división de poderes no es garantía de justicia para todos.

Mientras no haya una presión que haga a los poderes actuar, la inercia de la conveniencia politiquera acompañada de la compra de conciencias puede terminar en impunidad.

Yo creo que eso es lo que está pasando actualmente en nuestra patria.

Hay pruebas poderosas que deberían llevar al presidente y su vicepresidente a un juicio político.

A pesar de ello, el poder legislativo no actúa de acuerdo con lo que la ley les obliga y el poder judicial no les impone la sanción por no actuar conforme a la ley.

Esa situación termina siendo una burla a los ciudadanos que esperan acción coherente de esas dos ramas del poder público en contra de la tercera rama que ha violado la ley.

Ante esta situación, a todas luces absurda, se hace necesario romper esa inercia y volver esas conciencias a su deber moral.

¿Se puede lograr eso con un golpe de estado?

Sí se puede lograr pero no debe ser la primera opción.

Antes de eso, la primera opción debe ser que los colombianos, en forma absolutamente pacífica, nos congreguemos alrededor de las instalaciones en que laboran esos dos poderes, el legislativo y el judicial, no por un día, sino por los días que sean necesarios, hasta que se surta el juicio político.

Las Fuerzas Armadas deben respetar esa manifestación pacífica de la voluntad popular.

Si después de una contundente acción de tamaña magnitud, los dos desorientados poderes no reaccionan, el pueblo habrá quedado facultado para actuar como constituyente primario, apoyar a sus Fuerzas Armadas y recuperar la legalidad perdida entre esos laberintos de sobornos.

Tomen nota estimados integrantes de esos dos desorientados poderes.

Nadie está llamando a un golpe de estado, sin embargo, esa, lamentablemente, puede terminar siendo la única opción que ustedes le dejen al ciudadano colombiano ante su injustificable inoperancia.

Para su gentil reflexión.

EL VALOR Y EL CARÁCTER

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Si la principal virtud del Soldado es el valor, la principal virtud del General y el Almirante debe ser el carácter.

Si no es así, el valor del Soldado puede ser usado para alcanzar los objetivos más viles como son violentar la Ley de Leyes o desconocer la voluntad del pueblo.

Si eso llegare a suceder, estará en manos de los que hay en la mitad, entre el Soldado y el General o Almirante, permitir o no permitir esa inmensa afrenta al honor militar.

Me explico.

Es evidente que el Presidente Petro y la Vicepresidente Márquez fueron elegidos en forma fraudulenta.

Eso significa una sola cosa.

El gobierno actual de Colombia es ilegítimo y debe ser removido del poder.

Existe un procedimiento totalmente legal que permite hacerlo, el cual ya inició.

El Presidente Petro ha manifestado que no acatará el fallo y que pondrá al “pueblo” a defenderlo.

Ese “pueblo” que el convoca son los criminales del ELN y las FARC, las “Guardias Campesinas” y la “Primera Línea”.

Cuando ha llamado al otro “pueblo” para que se manifieste a su favor, nadie ha salido aparte de los asistentes pagados.

Si el Presidente llama al estallido social, está llamando a la violencia.

La violencia no puede dejarse desencadenar pues puede terminar en una guerra civil.

Los Generales y Almirantes deben tener el carácter para despojar del poder al Presidente que está llamando a la violencia para poder burlar la ley.

Si ellos lo hacen, pueden parar la violencia antes de que se desate.

Si ellos no lo hacen, el valor del soldado y el carácter de los que están en el medio son los que deben actuar y hacer lo correcto.

Cuando la salud de la patria y la vida de los colombianos depende de un acto de decisión, eso tiene un solo nombre: Carácter.

Esperemos que el Presidente Petro y la Vicepresidente Márquez acaten lo que disponga la ley.

Si no lo hacen, las Fuerzas Militares y de Policía no deben permitir que se desate la violencia.

Los Generales y Almirantes deben detener al presidente y la Vicepresidente y hacerlos que cumplan la ley.

Si ellos no lo hacen, será falta de carácter y entonces ese carácter habrá que buscarlo en los que están en medio entre ellos y los Soldados.

Ojalá no sea necesario llegar a ese extremo.

Está en manos de los Generales y Almirantes evitarlo.

LA LEALTAD DE LOS MILITARES

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Este escrito no lo firmo como Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano.

Lo firmo como un oficial del Ejército de Colombia en uso de buen retiro, quien cree que la solución actual es que las Fuerzas Militares actúen ya.

Al plantear esta solución, alguien me dijo que hay que dejar a los políticos que solucionen los problemas que ellos mismos crearon.

Que no deberíamos hacer lo mismo que nos han puesto a hacer siempre.

Que ellos, lo que quieren es que los militares les solucionemos para ellos poder volver a seguir con las mismas.

Yo creo que ese pensamiento ya no sirve.

Los políticos se están acomodando y no van a solucionar nada.

Es cierto que los militares colombianos han sido respetuosos del poder civil.

El problema es que hoy ese poder civil no merece el respeto de los militares.

Los militares deben decidir si su lealtad es con los colombianos o con los políticos.

La marcha del 21 de abril debería ser un punto de reflexión para los militares de Colombia.

El domingo, aproximadamente 5 millones de colombianos marcharon para rechazar las reformas que el gobierno tramita.

El lunes, el Congreso aprobó la más sensible de esas reformas, en una evidente burla al pueblo colombiano.

El otro punto de reflexión para los militares debe ser lo sucedido con los dineros destinados para solucionar la crisis en La Guajira.

Esa misma semana se develó un entramado de corrupción en el que al parecer hay congresistas que se han dejado comprar su conciencia con esos dineros, comprometiendo la vida de los niños de la Guajira.

El tercer punto de reflexión para los militares debe ser lo sucedido en Argelia, en el departamento del Cauca.

Valientes compañeros de armas fueron masacrados en desarrollo de operaciones contra una retoma de control territorial por parte de las guerrillas que evidentemente está siendo facilitada por el mismo gobierno nacional ante el silencio cómplice de ese mismo congreso.

La pregunta ahora es:

Bueno, y si hay golpe militar, llamemos las cosas por su nombre, ¿Quién tomaría el poder?

Creo que ese sería el momento de la redención gloriosa de la maltrecha democracia colombiana.

Creo que se debería aprovechar para llamar a elecciones presidenciales y parlamentarias verdaderamente libres en las que esa inmensa cantidad de marchantes del 21 de abril manifiesten su voluntad en las urnas para escoger a sus legítimos representantes en reemplazo de esa “caterva de descastados” que están ahí, unos comprando y otros vendiendo su conciencia y burlándose de los colombianos.

Con total seguridad creo que si las Fuerzas Militares actúan de esa manera y lo hacen ya, el respaldo absoluto del pueblo colombiano será majestuoso y veremos en las calles la presencia masiva de todos los ciudadanos a los que nos duele la patria y nos preocupa el futuro para nuestros hijos.

Señores Generales y Almirantes, mi llamado es compartido por muchísimos colombianos.

No soy una voz que clama en el desierto, soy legión.

Ustedes tienen sus sistemas de inteligencia que les permiten auscultar con bastante precisión el sentir del pueblo colombiano.

Colombia necesita urgentemente esa segunda independencia.

Creo que Colombia toda les está reclamando una decisiva acción que será reconocida como legítima en la historia y sus nombres brillarán junto al de los héroes que nos dieron la primera independencia.

Señores Generales y Almirantes, si su conciencia no les permite dar ese paso, respetuosamente les pediría que se hagan a un lado y dejen que otros oficiales de menor graduación, pero más carácter, hagan lo que se debe de hacer.

Para su gentil reflexión.

Fuerte abrazo.

LA VENTA DE LA CONCIENCIA

Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

El actual gobierno de izquierda presenta los mismos vicios que los pasados gobiernos de derecha.

Al ver, con asco, lo que está pasando entre el ejecutivo y el legislativo en Colombia, me asalta la siguiente pregunta:

Si el fin justifica los medios, entonces…¿Qué justifica el fin?

Por eso la política se enlodó el mismo momento que creyó que lo conveniente era mejor que lo correcto.

Por eso los políticos se convirtieron en mercaderes de conciencias y abandonaron su razón principal de ser que era representar los intereses de sus electores.

Por eso el problema no es coyuntural, es estructural.

Cuando el cuerpo tiene cáncer, el cuerpo solo no puede vencer al cáncer.

El cuerpo necesita un agente externo para vencerlo.

La política vieja y sucia no se curará a sí misma, jamás.

Por eso, la única solución es reemplazar esa vieja y sucia política por un Movimiento Antipolítico Colombiano.

Todo lo demás, nos llevará al abismo.

Colombianos:

El primer paso para salir de este pozo profundo de desesperanza y frustración es convencernos, de una vez por todas y para siempre, que los que nos trajeron a ese pozo no son los que nos van a sacar del pozo.

La solución empieza por reemplazar a todos esos mercaderes de conciencias por ciudadanos honestos, capaces y comprometidos.

Nadie, aparte de nosotros, todos, juntos y unidos en torno a ese ideal, lo podrá lograr.

No debe quedar ni uno de esa “caterva de descastados”.

Ni en la Presidencia , ni en el Congreso.

Es hora de empezar la tarea.

Las elecciones son en el 2026.

El tiempo apremia.

Inscríbase ya.

LA TRAICIÓN DE LOS POLÍTICOS AL PUEBLO COLOMBIANO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

El absurdo es absoluto.

¿Cómo puede ser que toda Colombia salga a protestar contra la reforma pensional y la reforma pensional salga aprobada hoy en el Senado?

¿A quien representan realmente los senadores?

Si en realidad representaran al pueblo colombiano su voto debería haber sido coherente y la reforma pensional no debiera haber pasado.

Lo que pasó hoy en el senado solo demuestra una verdad de a puño.

En Colombia no existe democracia.

Si existiera democracia esa reforma pensional no habría pasado jamás.

Lo que sí existe en Colombia es una pseudemocracia de congresistas comprados con “mermelada”.

Yo creo que uno de los problemas urgentes de solucionar para que Colombia encuentre la paz es acabar, lo más pronto posible, con esa pseudodemocracia.

La situación es de tal manera absurda que raya ya con los límites de la más básica lógica.

La pregunta de fondo es sencillamente poderosa.

¿Cómo puede un país como Colombia encontrar la solución a sus más graves problemas, que son los causantes de la debacle en que vivimos, si la voluntad popular de ese pueblo colombiano solo le sirve a los “honorables congresistas” para “servirse el trasero”?

El ejemplo del “plebiscito para la paz” en el que la voluntad popular fue reemplazada por una “componenda de políticos” y que es la verdadera razón de que ahora estemos en manos de los bandidos en más de la mitad del territorio nacional, es lapidario, y la votación del senado hoy es la “cereza del pastel”.

Colombianos:

Creo que la votación que acompañó al candidato derrotado en las elecciones presidenciales sumada a todos los votantes arrepentidos por el candidato ganador, hacen un número suficiente para poder escoger a senadores y representantes que verdaderamente representen la voluntad popular y no sus propios intereses.

Para poder llegar a eso se necesita un Movimiento Antipolítico Colombiano que no esté contaminado de esa vieja y sucia política y que nos permita escoger a los más honestos, los más capaces y los más comprometidos en reemplazo de esta “caterva de descastados” corruptos, ineptos e indolentes.

Lo invito a que ingrese a nuestra página web y se inscriba.

Sea parte de nuestra segunda independencia.

LA MARCHA DEFINITIVA

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Colombiano:

No salir a protestar este 21 de abril significa una de estas tres cosas:

  • No te importa lo que está pasando pues piensas que no te afecta.
  • ⁠Estás de acuerdo con lo que está pasando pues piensas que está bien.
  • ⁠Piensas que lo que está pasando te afecta y no está bien pero te gana la pereza, el temor o la indiferencia.

Si estás en el primer grupo, no podrás quejarte cuando empiece a afectarte y ya será muy tarde cuando quieras hacerlo.

Si estás en el segundo grupo, deberás vivir con el resultado de tu acción y no podrás arrepentirte pues lo hiciste a plena conciencia.

Si estás en el tercer grupo, te vas a arrepentir de no haber hecho lo correcto en el momento oportuno pero ya nada podrás hacer aparte de lamentarte y vivir con las consecuencias de tu falta de acción.

“En pelea de fusiles contra cacerolas, siempre han perdido las cacerolas”

Sal a protestar este 21 de abril.

Es la chispa que encenderá la reacción en cadena para solucionar el problema.

Si la protesta es masiva e imparable, el único camino posible y obligatorio será el juicio político.

La protesta busca una sola cosa:

Que se cumpla la ley.

No aceptaremos nada menos.

EL MOVIMIENTO ANTIPOLÍTICO COLOMBIANO Y LA FÓRMULA KENNEDY-SHANAHAN

Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

El presidente Petro ya se descaró y es evidente que quiere quedarse en el poder.

La debacle económica, la crisis en la seguridad y el descontento social, amén de los otros graves problemas, no le importan.

Al contrario, cabalgará sobre ellos para justificar su atropello a la democracia.

Para pesar de su perversa estrategia, se esta fortaleciendo un movimiento que ni él ni su padrino -póngale el nombre- jamás se imaginaron que pudiera dar al traste con su sueño totalitario.

La Colombia digna está despertando.

La Colombia de la izquierda, la derecha y el centro limpios que ya no se quieren prestar más para el juego estéril y criminal de la polarización.

La Colombia que ya no cree en ideologías trasnochadas que solo han servido para que la “caterva de descastados” desfalque el presupuesto que es de todos.

La Colombia de los abstencionistas, los votos en blanco y los que aún votan a conciencia, que unidos son la inmensa mayoría.

A esa Colombia valiente es a quienes acudiremos para ganar las elecciones presidenciales y las elecciones parlamentarias, contra toda esa “caterva de descastados” de izquierda, centro y derecha que nos ha traído a este lodazal de desesperanza y frustración.

Colombia sí tiene una salida y esa solución no está en las manos de los que no han dado el problema.

Colombiano:

Si 200 años en el poder de los mismos con las mismas no ha sido la solución, ¿por qué pensar que en el año 2026 sí la será?

Por otro lado, ¿para qué dejar que se eternice el sátrapa que nos tiene viviendo este infierno?

Yo quiero convocarlo a que considere la posibilidad de una tercera opción.

Estados Unidos está considerando seriamente a Robert F. Kennedy Jr. y a Nicole Shanahan como la mejor opción para limpiar todo el “swamp” que es como le llaman allá a la “caterva de descastados”.

¿Por qué no probar lo mismo?

¿Qué tal que nos resulte?

Tal vez así pudiéramos encontrar ese destino hermoso que nos tiene guardado el creador y que nos ha sido negado durante 200 por esta “caterva de descastados”.

La victoria de esa opción salvadora está en sus manos.

Ingrese, entérese e inscríbase.

Sea parte de nuestra segunda independencia.

Colombianos:

Los venezolanos nunca tuvieron el más mínimo chance de quitarse de encima temprano a Chávez.

Por eso están hoy como están.

Nosotros tenemos la oportunidad dorada de quitarnos de encima a Petro mediante un procedimiento perfectamente legal que sería aceptado por toda la comunidad internacional.

Y la estamos perdiendo.

Colombianos:

El juicio político a Petro es la oportunidad que nos está dando la historia de corregir el error y recomponer el camino.

Si no lo hacemos lo vamos a lamentar hasta el último día de nuestra existencia.

Estamos actuando como los venezolanos y nuestro destino va a ser exactamente igual al de los venezolanos.

Esperando a que alguien más haga lo que nos toca hacer a nosotros.

En la pelea entre cacerolas y fusiles, siempre terminan perdiendo las cacerolas.

Ya pasó allá e igual pasará acá.

No esperemos a que sea tan tarde.

Ya en el abismo, nadie lo saca a uno y uno ya no puede salir por sí mismo del abismo.

No esperemos hasta estar en el abismo.

No se sale nunca.