Colombianos:
No hay “Disidencias de las FARC” no hay “ELN” no hay “Clan del Golfo” y no hay “Autodefensas Gaitanistas de Colombia”.
Lo que sí hay es una banda de forajidos entregados completamente a defender su negocio de narcotráfico, peleando entre ellos y asesinando a los civiles que queden en el medio.
Mientras Colombia no entienda eso, aquí no habrá paz.
El pueblo colombiano debe exigir a sus Fuerzas Armadas el cumplimiento de su deber constitucional, que está por encima de cualquier capricho político del gobierno de turno.
La misión de las Fuerzas Armadas de Colombia es someter a esas bandas de forajidos.
Por eso, y solamente por eso, serán juzgadas por la historia.
Los gobiernos pasan, el honor militar queda.
Si las Fuerzas Armadas de Colombia siguen con su inoperancia contra estas bandas de forajidos, pasarán ante la historia como traidoras a su propio pueblo.
¡Ojo con eso, soldados!
Esas “manchas en el alma” no se quitan jamás.
Partido Nuevo y Limpio