UBER

Hugo Bahamón Dussán

Mateo terminó de ver el “maratón” de “The Living Dead” y escasamente tuvo tiempo de lavarse los dientes.

Toda la noche viendo zombies.

Salió corriendo de su apartamento mientras pedía el Uber.

Víctor, con cara desencajada por no haber pegado el ojo durante su turno de vigilante, recibió el pedido de Uber, mientras caminaba hacia su carro.

No había cenado y el ayuno se veía en sus negras y profundas ojeras.

La mortecina luz interior del carro no ayudaba mucho.

Cuando Mateo se sentó en la silla trasera derecha, Víctor se volteó y le dijo con voz carrasposa y grave de trasnochado:

—Eres mi desayuno.

Mateo abrió la puerta y salió huyendo despavorido.

Víctor acostumbraba comprar su desayuno con el pago de la primera carrera del día.

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