COLOMBIA, UNA CRUDA RADIOGRAFÍA

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

A Colombia la tienen secuestrada los “bandidos de cuello blanco” y los “criminales de fusil”.

La pseudodemocracia ha permitido que se mantengan en el poder los “bandidos de cuello blanco” para seguir robándose el presupuesto.

Ese robo constante del presupuesto ha evitado que el estado llegue con soluciones reales a los territorios.

Los “criminales de fusil” han aprovechado esa ausencia de estado para imponer su ley y someter a comunidades enteras.

La justicia no existe en esos territorios, porque no puede haber justicia sin fuerza legitima que la sostenga.

El gobierno de izquierda ha atado las manos a esa fuerza legítima para facilitar el dominio de los grupos armados, pues ellos serán su respaldo cuando decida permanecer indefinidamente en el poder.

Los colombianos que creyeron en la alternativa de la izquierda, después de su inepto, corrupto e indolente gobierno, ya no creen en la izquierda.

La derecha, tuvo la oportunidad durante 200 años de llevarnos por el camino de la prosperidad y el bienestar para todos, pero se dedicó a polarizar a los colombianos y a hacer que se mataran entre ellos, para poder seguir robándose el presupuesto.

La abstención, representada en el 52%, y el voto en blanco, representado en el 8%, son la más clara muestra del total fracaso del sistema.

Los colombianos no eligen a sus gobernantes.

Los eligen los barones electorales, los gamonales de pueblo, los capos de las mafias, los cabecilla de los grupos armados, los votos cautivos de los empleados oficiales, los jefes de los sindicatos y los “jefes políticos de los partidos” que se asemejan más a “bandas criminales” empeñadas en mantenerse en el poder para poder seguir repartiéndose el presupuesto, que es de todos.

Esa abyecta pseudodemocracia ha sido posible, en gran parte, por una prensa que se ha vendido y que mantiene engañado al pueblo.

Las Fuerzas Armadas son absolutamente conscientes de que vamos camino al abismo, pero por un errado concepto de defensa de las instituciones, no hacen lo correcto para evitarlo.

El pueblo, expectante, se acomoda lo mejor que puede a las circunstancias, resignado, desesperanzado y anhelante.

¿Cuál es entonces la solución para Colombia?

¡Sacudirnos de todo y de todos!

¡No hay otro camino!

Hay que buscar una alternativa que nos permita recuperar la verdadera democracia para que sea el pueblo quien elija a los mejores, los más capaces, los más honestos y los más comprometidos para que nos saquen de este pozo profundo de desesperanza y frustración.

Estoy comprometido en crear el Movimiento Antipolítico Colombiano y, con base en él, crear el Partido Nuevo y Limpio.

El 1 de enero de 2025 empezaré el recorrido por toda Colombia para convencer a mis compatriotas de que esa es la única solución.

Estoy plenamente convencido de que es una “tarea de romanos” y que habrá muchos obstáculos empezando por vencer egos e intereses mezquinos.

Para esa fecha, ya tendré 65 años y mi única razón de vivir será recuperar a Colombia de las garras de los “bandidos de cuello blanco” y de los “criminales de fusil” y devolvérsela a las manos de Dios y de los colombianos honestos y trabajadores.

¡El todopoderoso nos asista!

Fuerte abrazo.

P.S. Por favor, difundir ampliamente.

EL FANTASMA (Capítulo 3)


Hugo Bahamón Dussán

¿Cómo poder saltar a su dimensión?

No podríamos ayudarle a recuperar su mitad si no íbamos allá con él.

¿Cómo vamos a poder hacerlo si solamente los muertos pueden viajar allá?

—Habrá que engañar a la muerte, dijo pasito el fantasma para que la muerte no lo oyera.

—¿Engañar a la muerte?, eso sí que va estar difícil, le contesté en susurro.

Por los otros fantasmas amigos, de cuando se hablaba con ellos, el fantasma sabía que la muerte solo puede estar en un solo lugar, en un solo tiempo y no puede ir al pasado ni al presente.

Cuando la gente dice que en un accidente todos murieron al mismo tiempo, eso no es cierto, hay millonésimas de segundo entre una muerte y la otra.

—Bueno, y ¿saber eso de que nos sirve?, preguntó Ana Sofía.

—De mucho, replicó el fantasma. —Ya lo verás.

Nos quedamos los tres en silencio, pensando cómo aprovechar eso que sabíamos de ella para engañarla.

Nos alcanzó la madrugada intercambiando ideas pero ninguna era lo suficientemente completa para tener éxito.

Faltándole la mitad, el fantasma decidió no regresar pues podía perder la mitad de la mitad y decidió quedarse dando vueltas por el vecindario mientras nos alistábamos con Ana Sofía para salir de casa, yo a mi escuela y ella a la suya.

Tan pronto salió, se fue el aroma de azahares con él y los perros de los vecinos empezaron a ladrar con desespero.

Sí me habían dicho que los perros sienten a los fantasmas, yo no lo había creído.

Hasta ahora.

De camino, seguimos con Ana Sofía pensando en silencio cómo engañar a la parca.

Sabía que íbamos a continuar en esas todo el día

Ojalá en el viaje de regreso ya tuviéramos algo en claro.

Siempre le he pedido a Dios que me ilumine para encontrar respuesta a mis problemas pero esta vez no quise hacerlo pues dudaba del interés de Dios en ayudarme en esta empresa.

EL FANTASMA (Capitulo 2)


Hugo Bahamón Dussán

El olor a azahares era penetrante.

Ahí estaba otra vez.


Como siempre o… como nunca.


Sentado en el sofá, esperando pacientemente a que saliera yo de mi cuarto y a que bajara Ana Sofía.


Apenas lo vi, me di cuenta de que esta vez iba a ser diferente.


Las últimas veces había tenido una cara alegre y una sonrisa mientras sus historias nos hacían reír a carcajadas calladas, para no despertar a los de arriba.


Ana Sofía también lo notó y con un gesto en sus ojos me dijo.


—¿Qué le pasa?


—No lo sé. Vamos a ver.


Empezó a hablar y cuando logramos entrar en su frecuencia, lo supimos.


Se le había quedado la mitad en la otra dimensión.


Su preocupación era genuina, se sentía incompleto y así lo sentimos nosotros también.


Ana Sofía, con su ternura acostumbrada, le tomó las manos y mientras se las acariciaba le dijo:


—No te afanes, debe ser algo temporal.


Pero él sabía que no era así y lo supo desde el momento que salió de la dimensión.


Ahí fue cuando sintió el vacío adentro de su inexistente ser.


Esa dimensión era poderosa y no quería volver a dejarlo salir.


Dios era compañía infinita y nadie debía sentir soledad en él, sin embargo, él anhelaba la compañía humana.


¿Cómo era posible eso? Se preguntaba.


¿Será que no estoy completamente muerto?


No podía ser.


Esa caja inmensa lo había destrozado y había separado de tajo su alma de su cuerpo.


No.


No había dudas.


Estaba completamente muerto.


¿Entonces, ¿por qué esa necesidad de los humanos?


Nos hizo esa pregunta y se quedó callado por un largo rato, pensando.


Como era lógico, Ana Sofía y yo no teníamos respuesta a esa pregunta.


Me aventuré a preguntarle:


—No tienes algún otro fantasma amigo a quien le esté pasando lo mismo?


Si tengo, me contestó, pero con ellos me pasa lo mismo que me pasaba con mis amigos cuando estaba vivo:


—La soledad se convierte en un silencio cómplice.

Ya con ellos no me hablo.


—Pues no puedes seguir así incompleto, le dije, eso no me parece bien.


—No solo no está bien, tampoco se siente bien, me contestó.


—Es como si me hubieran robado la mitad de mi alma.


—Pues vamos a recuperar esa mitad, le dijo Ana Sofía, mientras le acariciaba de nuevo sus manos con dulzura.


Él la miró con esperanza y por primera vez en esa noche volví a ver sus ojos en la cuenca de sus ojos.

EL MOVIMIENTO ANTIPOLÍTICO COLOMBIANO MAPCO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Antes de iniciar este escrito quiero hacer una aclaración.

No es Antipolítica es Antipolítico.

La política es la ciencia que busca el bien común.

El político es quien aplica esa ciencia.

El político colombiano es quien ha buscado el poder para su beneficio personal, de su familia y de sus cómplices, en desmedro del bien común.

Por eso el nombre es: Movimiento Antipolítico Colombiano.

Partamos de unas verdades para justificar su nombre.

Es una realidad que la izquierda inepta y ladrona llegó al poder producto de la desilusión que dejó al pueblo 200 años de derecha ladrona e inepta y de un centro indolente y pusilánime.

En otras palabras, los políticos en Colombia no han sido la solución, han sido el problema.

La razón por la que no hemos tenido una paz duradera en nuestra patria en 200 años de vida republicana es muy sencilla.

Los “partidos políticos” que se parecen más a “asociaciones para delinquir” se han repartido el poder, a través de la polarización ideológica, para poder tenernos entretenidos matándonos entre nosotros y así ellos poder seguir robándose el presupuesto.

Presupuesto que si no se lo robaran, viviríamos en tal estado de bienestar, que jamás hubiéramos tenido motivos para matarnos entre nosotros.

Los “politicastros” han cabalgado cómodamente en una pseudodemocracia que les ha permitido mantenerse, elección tras elección, en el poder a través de la compra de votos que luego pagan con puestos, coimas, contratos y robo descarado del presupuesto, que les fue asignado para propender por el bienestar de sus representados, no para engrosar ceros en sus cuentas bancarias.

Por esa razón, nunca llegan a los puestos de decisión los mejores, los más capaces, los más honestos y los más comprometidos.

Llegan los peores, los más ineptos, los más corruptos y los más indolentes porque son las fichas que necesitan los barones electorales, los capos de las mafias y los cabecillas de los grupos criminales para poder seguir robándose el presupuesto.

Este carrusel seguirá eternamente a menos que rompamos ya ese círculo vicioso.

En Colombia existe un 52% de abstención y un 8% de voto en blanco que no se sienten representados por esos “politicastros”.

Los hombres que han pasado bajo banderas, como soldados regulares, bachilleres, profesionales, cuadros y civiles y las familias de los que están en servicio activo, pueden sumar más de 10 millones de ciudadanos.

La propuesta del Movimiento Antipolítico Colombiano MAPCO es que nos unamos todos y entre todos busquemos a los mejores, los más capaces, los más honestos y los más comprometidos para llevarlos con nuestros votos a que ocupen los puestos de decisión.

Yo no veo otra solución para Colombia.

Actuando en concordancia con mi pensamiento, estaré en Colombia a partir del 1 de enero de 2025.

Dejaré mi trabajo y mi familia aquí en Estados Unidos para dedicarme por completo a sacar adelante nuestro movimiento y luego nuestro partido.

¡Dios nos asista!

Fuerte abrazo.

¡AHÍ VIENE EL COCO!

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Estimados compatriotas:

Tomo la frase con la que nos asustaban cuando éramos niños, para “motivarnos” a obedecer, para titular este escrito; y a continuación les explicaré el porqué.

Es un hecho imbatible que llegamos a este pésimo gobierno de izquierda por culpa de los malos gobiernos de derecha.

Pero ahora, los políticos nos quieren convencer de que “hay que hacer una gran coalición de la derecha para ganar las elecciones del 2026”.

O sea, en otras palabras, la solución es volver a los mismos que nos trajeron a este pozo negro de desesperanza y frustración.

Ese me parece un razonamiento bastante absurdo.

Lo que nos quieren decir, entre líneas, es:

Únanse a nosotros porque ¡ahí viene el coco!

El asunto es que ya no somos niños para correr ante esos sustos.

Los colombianos cada vez estamos más enterados de la política y cada día que pasa nos damos más cuenta de que los políticos tradicionales, ineptos, corruptos e indolentes, no son la solución, son el problema.

Todo este año le he estado haciendo campaña a Robert Kennedy Jr. aquí en Nashville, pues creo en sus postulados y son muy similares a mis postulados para Colombia.

Él hizo su campaña pensando en ganar, hasta el último momento en que se dio cuenta de qué, si seguía, podía terminar haciéndole daño al candidato más afín a su ideario político.

Ahí fue cuando decidió retirar su nombre y unirse a Trump.

Pero Kennedy hizo su campaña y midió la gran cantidad de simpatizantes antes de aliarse con Trump.

Por esa razón, Trump tuvo que comprometerse en promesas fundamentales tales cómo el asunto de modificar profundamente el negocio de los promotores de salud, las farmacéuticas y los hospitales, amén de otras importantes promesas más.

En el evento de no conseguir la suficiente fuerza política para ganar, sí tendremos suficiente fuerza política para exigir soluciones fundamentales tales cómo una lucha verdaderamente frontal contra la corrupción, que es la causa primera de todos nuestros problemas.

Además, puede que no ganemos la presidencia pero sí tendremos una bancada poderosa en el Congreso para sacar adelante la agenda política de nuestro partido.

Sin embargo, es importante aclarar algo.

No todos los políticos en Colombia son ineptos, corruptos e indolentes.

Hay una buena cantidad de ellos, verdaderamente comprometidos con la salud de la patria.

Inteligentes, preparados, capaces, honestos y valientes.

Mi pedido a ellos es sencillo:

¡Sálganse ya de la cloaca!

¡Dejen de pertenecer a la caterva de descastados!

Los necesitamos aquí en el naciente Movimiento Antipolítico Colombiano MAPCO.

Son muy bienvenidos.

Yo estoy convencido de que, si ha existido en la historia de nuestra patria una oportunidad óptima para relevar a estos “politicastros” de derecha corrupta, izquierda inepta y centro pusilánime, es ahora.

No nos dejemos convencer con “cantos de sirena”.

Creemos nuestro movimiento y luego creemos nuestro partido.

Escojamos a los mejores entre los mejores y llevémoslos con nuestros votos a ocupar los puestos de decisión.

Ese es el único camino para salvar a Colombia de seguir el mismo tortuoso camino de Venezuela.

Ya he tomado mi decisión y acabo de renunciar a mi trabajo cómo profesor.

Dejaré a mi familia aquí en Nashville y me moveré a Colombia a crear ese movimiento y ese partido.

Espero poder regresar, pues mi intención no es quedarme en puesto burocrático alguno.

Lo único que quiero, antes de morirme, es poder arrebatarle nuestra patria a los “bandidos de cuello blanco” y a los “criminales de fusil” y devolvérsela a Dios a los buenos colombianos.

Si lo logro, descansaré en paz.

Estimados compatriotas, por favor, difundan este mensaje y ayúdenme para que no nos vuelvan a convencer “los mismos con las mismas”.

Recuerden lo que decía Einstein:

“Seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes, es lo más parecido a la locura”.

Para su gentil reflexión y masiva difusión.

Dios los bendiga.

Fuerte abrazo.

RETURN TO MY HOMETOWN

Hugo Bahamón Dussán

One afternoon after work, I picked up my daughter from school, and during the drive, she told me that six of her eight friends who had started college with her wouldn’t be able to continue next semester. They were going to have to return to their hometowns.

I asked her why, and she sadly explained that they hadn’t passed their initial exams.

Later that week, while I was waiting to pick my daughter up again, I ran into one of those friends. I asked her friend directly why she hadn’t passed the exams.

She told me that she and the others were in the same boat: the college expected them to know things they hadn’t learned in high school.

Curious, I asked her what they were missing, and she mentioned that in algebra, for example, they were supposed to know about complex equations, but she had never been taught them. The same thing happened to the others in different subjects.

I told her that I had finished high school over 50 years ago, and yes, complex equations are something you learn in algebra.

Since my daughter was taking her time, I asked her friend to honestly tell me what happened with algebra in high school.

She shared this story with me, which I will transcribe word for word.

“We had a great algebra teacher, but after two months, she quit because she couldn’t handle the constant bad behavior of some students. They replaced her with a substitute, who was a nice person, but he let us do whatever we wanted in class because he didn’t really know much about algebra.”

I then asked how many of those disruptive students there were, and she said three.

I asked how many students there were in total, and she said thirty.

My next question logical question was: “What did the other 27 do about those three students who were acting out? And what did their families do?”

She answered, “Nothing. We just let them keep disrupting classes, and our parents didn’t do anything about it either.”

I asked, “What did the school do about those students?”

She replied, “The school has rules, and they would suspend the students temporarily, but they always came back, sometimes with an even worse attitude towards the teachers.”

“When we took the state exams, we realized there were a lot of questions we didn’t know how to answer, not just in algebra but in all the subjects where the teachers hadn’t necessarily quit, but simply couldn’t teach everything because of the disruptions.”

Now, the six students had to go back to their hometowns and attend the local community college because it was probably the only place where they could pass the exams.

My daughter arrived, so I couldn’t talk more with her friend, and by the next week, the six students had already left for home.

This situation really stuck with me because I have students who think they don’t need to learn much in high school since they plan to start working right after graduation instead of going to college.

I’ve also ran into some of them after they graduated, and they told me that employers not only require a high school diploma, but also expect them to have the knowledge they should have gained in school to do well at work.

Some of them had to quit their jobs and find simpler ones that required less knowledge.

I’ve taught in Colombia, and now I teach in the United States.

What has shocked me the most is the level of misbehavior among some students here, but also how the other students go along with it and how indifferent their parents are.

It’s really sad to see how a few students with bad behavior are affecting the future of all the others.

As a teacher, I strongly believe in these two principles:

“Without discipline, you can’t focus, and without focus, you can’t learn.”

“When a teacher lets a student do whatever they want once, it’s like giving permission for all the students to do whatever they want, all the time.”

For the good of all students in the United States, I would love to see a change in school discipline, where students who really want to learn are prioritized over those who are just wasting time.

I agree that no student should be left behind, but if a few are dragging everyone else down instead of trying to move forward, I think the students who want to progress should be given priority.

In the Declaration of Independence, one of the key documents of American democracy, there’s a phrase that says:

“We hold these truths to be self-evident: that all men are created equal; that they are endowed by their Creator with certain unalienable rights; that among these are life, liberty, and the pursuit of happiness.”

I believe there’s no better way to pursue happiness than through a good education, which allows you to get a decent and well-paying job.

As teachers, we should defend this principle from the Declaration of Independence and not allow one person to take away another person’s right to achieve their own happiness.

CARTA ABIERTA A LOS HERMANOS VENEZOLANOS EN COLOMBIA

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Hermanos venezolanos:

La manifestación mundial de ayer en el mundo entero y en Venezuela, exigiendo que se respete la voluntad popular, fue impresionante.

Sin embargo, el tirano sigue atrincherado en Miraflores.

Las manifestaciones no son efectivas para sacar a los tiranos del poder.

La historia lo ha comprobado todas las veces.

El tirano solamente saldrá por la fuerza.

Por favor, comprendan eso y actúen en concordancia.

Colombia tiene una frontera inmensa con Venezuela por la cual todos los venezolanos en capacidad de luchar pueden ingresar.

Sus compatriotas en Venezuela no tienen acceso a armamento.

Ustedes sí.

Ustedes son millones en Colombia y harían la diferencia en la balanza de la lucha por la libertad.

No esperen más a que alguien diferente haga lo que a ustedes les corresponde hacer.

Ustedes tendrán el apoyo de todos los venezolanos que están cansados con la tiranía de Maduro.

Ustedes serán los nuevos “partisanos” contra el nuevo “nazi”.

Ustedes se pueden convertir en los salvadores de la patria y serán honrados como tales por los siglos que vengan.

No pierdan esta oportunidad de salvar a su patria, asegurar un buen futuro para sus hijos y ser héroes.

Si se pierde esta oportunidad, no habrá otra igual y ustedes seguirán viviendo esta vida prestada en una patria ajena y su pusilánimidad y cobardía les serán reclamadas por todas las generaciones que les sobrevivan hasta el fin de los tiempos.

Hermanos venezolanos:

Hay ocasiones en la vida que hay que jugársela toda, incluso la propia vida.

Esta es esa ocasión.

¡Viva Venezuela Libre!

Por favor, difundir este mensaje hasta que le llegue al ultimo hermano venezolano en Colombia.

LA APATÍA NACIONAL

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Con lo que está pasando en Venezuela, los colombianos nos preguntamos:

¿Vamos para allá?

Muchos ya tenemos una respuesta.

Las acciones del actual gobierno nos están llevando a ese camino y efectivamente, vamos para allá.

Entonces, sobreviene la pregunta:

¿Por qué la apatía?

Creo tener la respuesta y quiero compartirla en este escrito junto con la razones que la fundamentan.

Los colombianos somos conscientes del error de haber escogido este gobierno inepto y corrupto pero también sabemos que este gobierno llegó porque estábamos cansados de los gobiernos ineptos y corruptos anteriores.

Que en la segunda vuelta no haya habido un candidato de esos gobiernos anteriores, lo dice todo.

En el fondo, los colombianos no quieren que en las siguientes elecciones vuelvan los mismos con las mismas.

Es un hecho que la situación actual del país es producto de la ineptitud y corrupción de los gobiernos anteriores, potenciada por la absoluta corrupcion e ineptitud del gobierno actual.

Los colombianos sabemos que no nos van a traer la paz los que nos trajeron la guerra.

La “caterva de descastados” nos han mantenido entretenidos matándonos mientras ellos se roban el presupuesto, que si no se lo robaran, viviríamos en tal estado de bienestar que jamás tendríamos motivos para matarnos entre nosotros.

Muy en su interior, el ser humano colombiano, sabe que la única salida es una opción política diferente que no esté contaminada ni de los gobiernos anteriores ni del gobierno actual.

Por eso, un movimiento antipolítico puede ser la solución que acabe con esa apatía.

Quienes estamos comprometidos con esa idea creemos que hay figuras políticas valiosas e íntegras que pueden ayudarnos con su experiencia y sus ideas.

Lo que les pedimos es sencillo.

¡Sálganse de la cloaca!

Y…háganlo pronto.

Las elecciones empezarán el próximo año y es ahí cuando iniciaremos nuestra batalla política.

A partir del 1 de enero del 2025 serán contactados todos los que quieran participar en la segunda independencia de nuestra patria.

¡Colombia merece una segunda oportunidad sobre la tierra!

Estén atentos.

Fuerte abrazo.

EL HOSPITAL MILITAR

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Ni los casinos de oficiales son para alojar criminales, ni el hospital militar es para atender terroristas.

Yo soy un oficial digno y no tengo porqué convivir con un delincuente.

Yo soy un soldado que serví fielmente a mi patria y no tengo porqué que cruzarme con quien quiso destruirla.

El honor no se negocia.


Ese “contrato de prestación de servicios a los firmantes del acuerdo de paz” pueden enrollarlo y metérselo por donde sabemos.

No vamos a permitir semejante afrenta.

Los soldados afectados por los terroristas no pueden ser revictimazados por esos mismos terroristas.

¡Jamás!

CARTA A UN HERMANO VENEZOLANO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán Promotor del Partido Nuevo y Limpio

Hermano venezolano:

Me alegró infinitamente tu victoria y me entristeció profundamente el resultado oficial, evidentemente fraudulento.

Sin embargo, creo que tú eso lo esperabas.

Hermano venezolano, desde el principio sabíamos que, de nada serviría la victoria en la urnas, si no iba acompañada de la decisión valerosa de defenderla hasta las últimas consecuencias.

Ahora hay que actuar en concordancia.

¡Ustedes son millones!

La calle te espera y la confrontación es inevitable.

Te aseguro que vencerás, porque la justicia, la verdad y Dios están de tu lado.

Hay ocasiones en la vida que uno debe preguntarse: ¿Vale la pena morir?

Solo te pido que te remontes en el tiempo unos años y veas a tus hijos, los hijos de tus hijos y todas unas generaciones agradecidas por siglos y siglos rindiéndote honores por tu noble y decisivo sacrificio y por haber tomado la decisión correcta en la hora más turbia.

Eso es mejor que seguir viviendo en humillación y seguir cosechando un futuro de miseria para tus hijos.

Ahora, imagina ese mismo cuadro pero lleno de improperios lanzados contra tu tumba, después de tu muerte natural de viejo, por todas esas generaciones que saben que en el momento más decisivo para la historia de Venezuela actuaste con pusilanimidad y cobardía.

Dios te ilumine para que hagas lo correcto y te dé valor para que no desfallezcas en la misión.

Dios te bendiga.

Fuerte abrazo.

Por favor, difundir para que este mensaje llegue hasta al último hermano venezolano en el mundo.