CUANDO SE CAIGA MADURO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Partido Nuevo y Limpio

Cuando se caiga Maduro, porque a caerse él ya va, qué harán los que lo apoyaron…
¿Temblarán?

Cuando se caiga Maduro, porque a caerse él ya va, qué harán los que se callaron…
¿Llorarán?

Cuando se caiga Maduro, porque a caerse él ya va, qué harán los que se lucraron…
¿Sufrirán?

Cuando se caiga Maduro, porque a caerse él ya va, los que sus ojos cerraron…
¿Mirarán?

Cuando se caiga Maduro, porque a caerse él ya va, qué harán los que se escondieron…
¿Rezarán?

Cuando se caiga Maduro, porque a caerse él ya va, qué harán los que se salieron…
¿Volverán?

Cuando se caiga Maduro, porque a caerse él ya va, qué harán los que nos golpearon…
¿Pagarán?

Cuando se caiga Maduro, porque a caerse él ya va, qué harán los que nos mataron…
¿Temerán?

Y tú, hermano colombiano
Cuando se caiga Maduro…
¿Mi pasado vivirás?

O…

¿Qué harás?

RESPUESTA A UN IZQUIERDISTA LIMPIO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Noto con tristeza que usted me ataca pero no ha leído ninguno de mis escritos.

Nunca he escrito contra la persona de Gustavo Francisco Petro Urrego, siempre lo he hecho contra el presidente Petro.

Su vida personal para mí es irrelevante, sus ejecutorias en contra del pueblo colombiano, no.

Lo invito a que visite mi blog:

https://trinchera.home.blog/

Nadie le ha hecho más daño a la izquierda de Colombia que el presidente Petro y su gobierno.

Las palabras que usted dice las controvierten los hechos.

La economía de Colombia está muy mal y en camino de ponerse peor.

La economía afecta profundamente a lo social y por eso se escuchan los gritos “fuera Petro” en todos los escenarios públicos.

La derecha tampoco es la solución, ellos crearon el problema.

Solamente le pido que vea las cosas sin los lentes de la polarización ideológica.

Colombia sí tiene futuro pero no está en las manos de los que nos trajeron a este pozo de desesperanza y frustración.

Estamos trabajando en volver a subir la página del partido.

Allí encontrará todas las respuestas a sus preguntas.

Sin apasionamientos y con mucha razón debo decirle que Petro y su gobierno han sido una de las más grandes decepciones políticas en la historia de Colombia.

Seguir negándolo obedecería a dos razones:

Una, la obcecación ideológica que obnubila la percepción de la realidad

O,

el desconocimiento voluntario de la realidad para mantenerse en zona de comfort hasta que esta sea insostenible.

Ninguna de estas posturas ayuda a la solución del problema.

La única acción que ayudaría a solucionarlo es encontrar una alternativa de gobierno que no cuente con los mismos que se han estado robando al país, mientras nos han mantenido entretenidos matándonos, incluido el gobierno actual.

Si sumerced se considera aún izquierda limpia, sálgase cuanto antes de esa cloaca.

Para su gentil consideración.

EL FANTASMA (Capítulo 1)

Hugo Bahamón Dussán

Me levanté de mi cama y caminé hacia el baño a orinar, estaba oscuro y el vidrio de la puerta de la calle dejaba pasar un poco de luz de luna.

De reojo me pareció que era parte de ese reflejo pero cuando lo miré de frente aprecié su forma definitivamente humana.

Mi primera impresión fue de un susto inmenso y mi cuerpo tembló mientras hacía fuerza con mi músculo abdominal sobre mi vejiga para no orinarme en mis bóxers.

Me miró y entonces noté esa mirada infinitamente triste que me conmovió hasta hacerme olvidar el susto.

Era un fantasma y yo toda mi vida había querido encontrarme con un fantasma.

Cuando patrullaba con mi pelotón, en mis tiempos de oficial subalterno en el ejercito, al llegar a los pueblos siempre acampaba al lado del cementerio y con esa intención me levantaba en las noches y caminaba entre las tumbas.

Ahora lo tenia en frente de mí y no sabía qué hacer.

Quise tocarlo pero mi mano lo traspasó, busqué con mi otra mano el interruptor para prender la luz y verlo mejor pero con una seña de su mano y una leve negación con su cabeza me indicó que no lo hiciera.

Tal vez no se sentía a gusto en la luz.

Al no tener materia, pues mi mano lo había atravesado, no sabía si invitarlo a sentarse en alguna de las sillas de la sala.

Cómo si hubiera leído mi pensamiento se movió y se sentó en un extremo del sofá.

Yo me senté despacio y en silencio en el otro extremo.

Yo no sabía si los fantasmas podían hablar y la lógica me decía que una voz material no puede salir de un objeto inmaterial.

Estaba pensando en eso cuando vi que sus labios se movían pero yo no escuchaba nada, de pronto, como cuando en un radio por fin logras colocar el dial en la frecuencia correcta, empecé a escuchar en mi mente sus palabras.

Me pidió que no le tuviera miedo pues no tenía la menor intención de hacerme daño, había saltado de dimensión porque se sentía muy solo, me contó sobre su muerte cuando accidentalmente una de las cajas le había caído encima en el puerto cuando estaban construyendo el puente grande.

Le pregunté si ya había visto a Dios y me dijo que sí.

—¿Cómo es?

—Indefinible

—¿Cómo así?

—Es que las tres dimensiones y los cinco sentidos no son suficientes. Es la misma razón por la que no aceptas lo eterno aunque todas las noches ves el infinito en el cielo.

Me contó muchas historias de su vida, como aquella en la que él también se había encontrado con un fantasma y desde ese momento había dejado de tenerle miedo a la muerte.

En algunas noches, mi hijita Ana Sofia se levantaba de la cama de su mamá y se bajaba a mi habitación a hacerme compañía.

Ella decía que era porque sentía mucho calor aunque estuviera en invierno.

La verdad lo que sentía era soledad.

Esa noche sentí sus pasitos bajando la escalera y me turbé pues no quería que se asustara.

Me tranquilicé pues me acordé de que a los fantasmas solo los puede ver el que está hablando con ellos.

Contrario a lo que yo esperaba, que se sorprendiera de verme sentado en la sala en la madrugada, mi hijita se me acercó y se sentó en mis piernas, como habitualmente lo hacía, como reafirmando propiedad absoluta e indiscutible de su padre.

Y empezó a mirarlo con curiosidad.

No nos interrumpió para nada en nuestra conversación pero ponía mucha atención a todo lo que hablábamos.

En un momento, se bajó de mis piernas, se acercó al fantasma y le acarició el rostro con sus manitas.

El fantasma me explicó que las almas limpias si pueden tocar a los fantasmas.

Desde esa noche, algunas noches cuando el fantasma se siente solo en su dimensión, viene y nos avisa su presencia con un aroma a azahares que inunda toda la cocina.

Ana Sofía también lo siente y se baja con la disculpa de que tiene mucho calor.

Es nuestro secreto.

Es un fantasma muy sabio y muy divertido y nos entretiene con las historias de su vida hasta que nos llega la hora de alistarnos, yo para mi trabajo como profesor y mi hijita para llevarla a la escuela en camino a mi colegio.

Yo tampoco le tengo ya miedo a la muerte.

HERMANOS VENEZOLANOS:¡LA HORA HA LLEGADO!

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Partido Nuevo y Limpio

Hermanos venezolanos: ¡La hora ha llegado!

Al sátrapa ilegítimo le quedan dos caminos, reconocer su derrota y huir o desconocerla y querer perpetuarse en el poder.

Si toma la primera decisión, cualquiera de los países en los que ha escondido el oro y los dólares que les ha estado robando diariamente a ustedes, lo recibirá con los brazos abiertos.

Ese no es el problema ahora.

Podrá correr, se podrá esconder pero jamás podrá evadir la justicia.

Su largo y poderoso brazo, más temprano que tarde, lo alcanzará y pagará por todos sus crímenes.

El ejército con el que cree contar, le va a voltear la espalda.

El dinero que reparte a sus generales se está quedando en sus bolsillos y los mandos medios y bajos están aguantando la misma hambre que todos sus compatriotas.

Los “colectivos chavistas guardianes de la revolución” también le volverán la espalda.

Están ya cansados de esa revolución que solo les trajo hambre, miseria y muerte.

Ojalá esa sea su decisión.

Evitaría que sangre inocente venezolana tenga que ser regada para que florezca otra vez la libertad.

Porque si toma la segunda decisión, le espera el infierno.

Los venezolanos saben que esta es su última oportunidad y con absoluta seguridad van a pelear hasta vencer o morir.

Hermanos venezolanos: ¡La hora ha llegado!

Si el tirano no se quiere ir, entonces hay que sacarlo.

El renacer de Venezuela está al alcance de sus manos, pero se necesita valor para no desfallecer.

Hermanos venezolanos, piensen en sus hijos y en el futuro de vida buena y bienestar real que les espera si ustedes son capaces de jugarse hoy su amarga vida y su precario bienestar actual.

La decisión es fácil de tomar.

Es luchar y si es necesario morir, por la causa más noble que pueda existir hoy en su alma o seguir viviendo como miserables y asegurarles un futuro de miseria a sus nuevas generaciones.

Hermanos venezolanos: ¡La hora ha llegado!

De su valor y decisión depende el futuro de Venezuela por los siglos por venir.

Todos tendremos que morir algún día pero en cada uno de nosotros estará hacer que esa vida y esa muerte no haya sido en vano.

Sus tumbas recibirán las bendiciones de sus hijos y los hijos de sus hijos por todos los siglos si toman la decisión correcta…

O

Recibirán todas las maldiciones por haber sido cobardes y pusilánimes en el momento de la historia que se jugaba su futuro.

¡Qué Dios Todopoderoso los ilumine!

Fuerte abrazo.

Por favor, difundir hasta que este mensaje le llegue hasta al último hermano venezolano.

WHY I WANT TO BE AN ESL TEACHER

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

The United States is a generous and good country that welcomes immigrants and provides them with opportunities that they would never have in their home countries.

However, to take advantage of these opportunities it is not only necessary to be willing, but also to study and prepare.

Almost all parents who emigrate from their countries to the United States do so with the conviction that they will have to work hard and with the hope that their children will not have to suffer what they suffered.

The truth is that hope is not enough, children who want to get out of that circle of poverty must educate themselves and access technical or professional studies.

None of this is possible if the language is not mastered. You cannot achieve the American dream without mastering English.

My motivation to be an ESL teacher is to be able to give these children of immigrants, through teaching them the language, the opportunity for that hope of their parents and that desire of their them to come true.

I know Spanish because I was born in Colombia and lived in that country for a large part of my life.

That is a great advantage, because I know the native language of immigrants and it will be easier for them to understand my explanations when they do not understand the concepts.

I believe that this advantage that I have is also a gift from God and like the parable of the talents, I should not miss a gift that the creator has given me and that he has not given to everyone.

I have been an ESL teacher for Central American immigrants, and I know first-hand all their desires to improve themselves, all their fears, all the economic and social obstacles that they must overcome and all the hopes of their parents that they have a better life than the one they have.

Most immigrants are very good people, human beings who just want to get ahead, respecting the law and being kind to the people who welcomed them with open arms in this great nation.

I believe that my duty to them and to God is to put all my effort so that they can overcome, as soon as possible, the language barrier, they can study, prepare at technical and professional levels, serve this new homeland that has received with affection and give their parents a dignified old age after a hard life of suffering.

I am a man who is over 60 years old, and my illusion has nothing to do with material benefits, on the contrary, now it motivates me more than filling my pocket with money filling my heart with satisfaction and I think this is a good path to make it.

In addition, my time is approaching to deliver accounts to the creator and in that order of things, it is a good idea to take positive advantage of these last years to fulfill a mission that helps his work with the humankind.

POR QUÉ QUIERO SER PROFESOR DE ESL

Los Estados Unidos es un país generoso y bueno que acoge a los inmigrantes y les brinda las oportunidades que nunca tendrían en sus países de origen.

Sin embargo, para aprovechar esas oportunidades no es solamente necesario tener ganas sino que se requiere estudiar y prepararse.

Casi todos los padres que emigran de sus países hacia los Estados Unidos lo hacen con la convicción de saber que tendrán que trabajar duro y también con la esperanza de que sus hijos no tendrán que sufrir lo que ellos sufrieron.

Lo cierto es que la esperanza no es suficiente, los hijos que quieran salir de ese círculo de pobreza deben educarse y acceder a estudios técnicos o profesionales.

Nada de eso es posible si no se domina el idioma. No es posible alcanzar el sueño americano si no se domina el inglés.

Mi motivación para ser profesor de ESL es poder darles a esos hijos de inmigrantes, a través de enseñarles el idioma, la oportunidad para que esa esperanza de sus padres y ese anhelo de sus ellos se haga realidad.

Yo sé español porque nací en Colombia y viví en ese país gran parte de mi vida.

Esa es una gran ventaja, porque sé el idioma nativo de los inmigrantes y será más fácil para ellos entender mis explicaciones cuando no entiendan los conceptos.

Creo que esa ventaja que tengo es también un don de Dios y así como la parábola de los talentos, no debo desaprovechar un regalo que me ha dado el creador y que no lo ha dado a todo el mundo.

He sido profesor de ESL de inmigrantes centroamericanos y conozco de primera mano todos sus deseos de superación, todos sus temores, todos los obstáculos económicos y sociales que deben vencer y todas las esperanzas de sus padres por que tengan una vida mejor a la que ellos han tenido.

Los inmigrantes son personas muy buenas en su inmensa mayoría, seres humanos que solo quieren salir adelante, respetando la ley y siendo amables con las personas que los acogieron con los brazos abiertos en esta gran nación.

Creo que mi deber para con ellos y para con Dios, es colocar todo mi esfuerzo para que logren superar, lo más pronto posible, la barrera del idioma, puedan estudiar, prepararse a niveles técnicos y profesionales, servir a esta nueva patria que los ha recibido con afecto y dar a sus padres una vejez digna después de una dura vida de sufrimiento.

Soy un hombre que supera ya los 60 años de edad y ya mi ilusión nada tiene que ver con beneficios materiales, por el contrario, ahora me motiva más que llenar el bolsillo de dinero llenar el corazón de satisfacciones y creo que este es un buen camino para lograrlo.

Además, se acerca el momento de entregar cuentas al creador y en ese orden de cosas, es una buena idea aprovechar positivamente estos últimos años para cumplir una misión que ayude a su obra con la humanidad.

POR QUÉ ESTOY PREPARADO PARA SER PROFESOR DE UN IDIOMA EXTRANJERO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

He vivido en Colombia durante 50 años, 27 de ellos en el Ejército en dónde dicté clases en español en las siguientes escuelas:

  • Escuela Militar de Cadetes
  • Escuela de Armas y Servicios
  • Escuela de Fuerzas Especiales
  • Escuela de Lanceros
  • Escuela Superior de Guerra

He escrito artículos en español publicados en revistas, entre ellos:

  • La Escuela de Fuerzas Especiales y el combatiente del siglo XXI
  • La coca y la sustitución de cultivos ilícitos en el Guaviare
  • La masa y la maniobra en la guerra irregular
  • Las Fuerzas Especiales y el nuevo modo de operar de las FARC
  • Soldado Cándido Leguízamo Bonilla ¡Presente!
  • Tres ideas para el futuro de la Escuela de Lanceros
  • Yugoslavia, un error de 70 años

Tengo dos carreras profesionales en español y una maestría en inglés, soy diplomado en docencia universitaria y profesor militar.

A través de Teach For America, actualmente me desempeño como profesor bilingüe.

Domino el español y conozco al detalle sus normas de ortografía, semántica, sintaxis, redacción y gramática.

Tengo un amplio vocabulario en español de nivel académico superior.

Hablar español como segunda lengua no es solo una buena herramienta, sino que es la caja de herramientas que puede abrir muchas oportunidades no solamente en el campo profesional sino también en las relaciones personales.

Por experiencia, la enseñanza de un idioma extranjero a persona adultas requiere de una poderosa motivación, gran disciplina y un método de enseñanza que se ajuste a las diferentes formas de aprendizaje sean estas visuales, auditivas o kinéticas.

He sido profesor desde de niños de primaria hasta Generales y esa experiencia me ha dado muy efectivas técnicas pedagógicas que se han reflejado en el éxito obtenido por mis alumnos.

WHY I AM PREPARED TO BE A PROFESSOR OF A FOREIGN LANGUAGE

I have lived in Colombia for 50 years, 27 of them in the Army where I taught in Spanish at the following schools:

– Military School of Cadets

– School of Arms and Services

– School of Special Forces

– School of Lanceros

– War College

I have written articles in Spanish published in magazines, including:

– The School of Special Forces and the fighter of the 21st century

– Coca and the substitution of illicit crops in the Guaviare

– The mass and the maneuver in the irregular war

– The Special Forces and the new way of operating of the FARC

– Soldier Cándido Leguízamo Bonilla, Present!

– Three ideas for the future of the School of Lanceros

– Yugoslavia, a mistake of 70 years

I have two professional careers in Spanish and a master’s degree in English, I am a graduate in university teaching and a military professor.

Through Teach For America, I am currently working as a bilingual teacher.

I am fluent in Spanish and I know the details of its spelling, semantic, syntax, writing and grammar rules.

I have a wide vocabulary in Spanish at a higher academic level.

Speaking Spanish as a second language is not only a good tool, but it is the toolbox that can open many opportunities not only in the professional field but also in personal relationships.

Teaching a foreign language to adults requires a powerful motivation, great discipline and a teaching method that adjusts to the different forms of learning, be these visual, auditory or kinetic.

I have been a teacher from elementary school to Generals and that experience has given me very effective pedagogical techniques that have been reflected in the success of my students.

GUALDRÓN

La historia de los 7 del patíbulo

Hugo Bahamón Dussán

Yo afirmo, sin dudarlo un minuto, que estudié mi bachillerato con un genio.

Ese genio se apellidaba Gualdrón y digo que era un genio porque nunca lo vi tomar ni una sola nota en clase, solamente colocaba toda la atención del mundo y siempre obtenía A en los exámenes.

Gualdrón tenía un grupo de amigos a quienes llamábamos los 7 del patíbulo.

Esos 7 del patíbulo también obtenían A en todos los exámenes pero, al contrario de Gualdrón, no eran genios, aunque tampoco tomaban nota de nada y por el contrario se la pasaban jugando entre ellos en todas las clases.

La razón era muy sencilla.

En mi colegio se habían estandarizado los exámenes de selección múltiple para todas las materias y por eso era muy fácil desarrollar un método de señas para comunicarse las respuestas.

Por ejemplo, la A era tocarse la oreja derecha, la B la oreja izquierda, la C rascarse la cabeza, la D tocarse la nuca y la E tocarse la nariz.

Para cada examen desarrollaban un nuevo código de señales para no ser descubiertos por el profesor.

Gualdrón se daba las mejores vacaciones pues en los exámenes finales vendía las señales a los que no pertenecían al grupo de los 7 del patíbulo.

Gualdrón se sentaba adelante y mientras con la mano izquierda daba el número de la pregunta y con la mano derecha hacía la seña correspondiente, los 7 del patíbulo, sentados atrás de él, copiaban sus respuestas siguiendo las señas que él les daba.

Mi colegio tenía un convenio con la Universidad Industrial de Santander, de donde se graduaban los mejores ingenieros del país, para recibir a los estudiantes que terminaran su bachillerato con un promedio superior.

Como era de esperarse, Gualdrón y los 7 del patíbulo entraron a la UIS sin necesidad de examen de admisión que, por añadidura, era el más exigente de los exámenes de admisión de todas las universidades de Colombia.

Y también, como era de esperarse, al finalizar el primer semestre todos los 7 del patíbulo fueron expulsados de la universidad por sus “excelentes” resultados académicos.

La historia no termina aquí.

Siendo ya capitán del ejército, fui invitado a participar en una competencia de tiro al blanco en Bucaramanga, ciudad en la que había estudiado mi bachillerato.

Una tarde que tuve libre, decidí recorrer el centro de la ciudad para hacer remembranza de aquellos años y cual sería mi sorpresa cuando frente al edificio de la cámara de comercio me encontré con mi compañero Gualdrón.

Después del efusivo abrazo y la alegría del reencuentro, me invito a tomar un café en la panadería Nevada, famosa por sus deliciosos ponqués.

Allí me enteré de que ya era propietario de una empresa de exploración de petróleo, cosa que no me sorprendió, pues conocía de primera mano de su prodigiosa inteligencia.

Picado por la curiosidad, no pude evitar preguntarle por los 7 del patíbulo.

Me dijo: los tengo trabajando conmigo.

Yo, incrédulo le pregunté: ¿como ingenieros?

Me contestó: No, son mis mensajeros.

Reflexión: En la escuela se puede engañar al profesor y se puede pasar el tiempo jugando sin aprender lo necesario para ser exitoso en la vida, pero la vida más temprano que tarde, lo cobra y lo cobra caro.

Es mejor aprovechar la oportunidad que nos brinda la vida para obtener, sin costo alguno, las herramientas intelectuales para ser exitosos, que terminar fracasados como los 7 del patíbulo llevando los paquetes y las cartas de aquel “buen amigo” que en su momento les hizo tanto mal.

EL PARACAIDISTA

Una parábola moderna

Hugo Bahamón Dussán

Cuando era comandante de batallón de paracaidistas en Colombia, mi país natal, sagradamente acostumbraba a relatar a los jóvenes soldados esta sencilla parábola.

Hace muchos años, cuando no existían ni el GPS, ni los anteojos de visión nocturna, ni los sensores de proximidad, ni las luces infrarrojas, yo era un subteniente comandante de pelotón de paracaidistas en los llanos orientales de mi patria.

El salto nocturno era la actividad más riesgosa y la que más lesionados dejaba, pues normalmente se realizaba en las noches de luna nueva cuando la oscuridad facilitaba la infiltración y dificultaba que el paracaidista fuera fácilmente detectado por el soldado enemigo que estaba en tierra.

Saltábamos desde un viejo avión C-47 al que le sonaba todo -hasta la pintura- se elevaba quejándose y mantenía su ensordecedor ruido durante todo el viaje lo que hacía absolutamente necesario que el salto fuera nocturno, pues su sonido de matraca avisaba su llegada desde kilómetros de distancia.

Durante el día, ya los exploradores habíamos hecho lo que se llamaba el vuelo computado que no era otra cosa que registrar los tiempos del avance y el azimut de los giros del aparato para replicarlos durante la noche siguiendo el mismo patrón para llegar con precisión a la zona de lanzamiento previamente seleccionada.

Una vez el piloto daba la señal de llegada a la zona de lanzamiento, saltábamos desde la semioscuridad alumbrada por la mortecina luz verde hacia una negra y profunda oscuridad total que nos recibía con un lapo de viento frío en el rostro que nos despertaba del todo, por si aún la adrenalina no había terminado su trabajo.

Ya en el vacío y con el paracaídas abierto, sentíamos el descenso por la sensación de caída sin referencia exterior alguna pues la negra noche nos enrollaba en su manto y nada podíamos ver o sentir diferente a esa sensación de ser atraídos por la fuerza de gravedad de la dura tierra que nos esperaba abajo con un porrazo.

Sabiendo, de acuerdo con la altura del salto y la velocidad de descenso, que en determinados minutos ya estaríamos cerca de caer, soltábamos el amarre rápido con el que habíamos unido el morral de combate, que estaba aprisionado fuertemente en medio de las piernas, para dejarlo caer mientras el lazo con su tirón nos avisaba oportunamente que ya estaba listo para recibir el golpe previo al nuestro.

Cuando el lazo aliviaba su tensión, sabíamos que la tierra estaba cerca, apretábamos fuertemente las piernas y nos preparábamos para descomponer la caída, haciendo un rollo con el cuerpo para que el contacto dividiera equitativamente el impacto entre planta, pantorrilla, pierna, glúteo y costado de la espalda, manteniendo bien pegada la quijada al cuello, con ayuda de las manos bien aferradas al casco, para evitar que el peso de la cabeza la expusiera imprudentemente a convertirse en el sexto, en ocasiones fatal, punto de contacto corporal con el planeta.

Ya recuperados de la caída, nos revisábamos para verificar que no había lesiones, pues existían los llamados comejenes, el principal enemigo del paracaidista en los llanos orientales, que no es otra cosa que las acumulaciones de tierra hechas por los insectos y que al crear una superficie irregular se convierten en la causa primera de todos los esguinces y fracturas sufridas por los paracaidistas.

Y aquí es donde empezaba lo verdaderamente interesante.

No debía encender una luz pues me detectaba, no podía llamar a ningún compañero pues no debía hacer ruido alguno, nadie me veía y a nadie veía, pero necesitaba urgentemente saber en dónde había caído para ubicar precisamente mi posición en el mapa y así poder llegar después a la zona de reunión del pelotón.

Sacaba entonces mi poncho, me cubría con él, prendía mi linterna con filtro para luz difusa, cargaba el fluorescente de mi brújula y la empleaba para, cruzando las líneas hacia la tenue luz de Villavicencio, Restrepo y Cumaral, las tres poblaciones cercanas, saber exactamente, por triangulación, mi posición y llevarla posteriormente al mapa.

Una vez conocida mi posición, el siguiente paso era localizar en el mapa la zona de reunión prevista del pelotón.

Finalmente, el tercer paso era buscar la mejor ruta para llegar allá a reunirme con mis compañeros y continuar diligentemente con la misión de infiltración.

Y aquí es donde empieza la lección que deja la parábola.

La edad de un joven de 18 años, edad que tenían mis soldados cuando les refería esta historia, es la edad del paracaidista nocturno que no sabe en dónde está, no sabe a dónde llegar y no sabe cómo llegar desde donde está hasta donde quiere llegar.

Por eso siempre lo primero es saber en donde estas, reconocer cuáles son tus fortalezas y cuáles tus preponderantes debilidades, qué oportunidades tienes y qué amenazas te impiden aprovechar cabalmente dichas oportunidades.

A los 18 años ya sabes para qué eres bueno, pero sobre todo sabes qué es lo que más te gusta hacer, de ahí salen tus fortalezas.

También sabes lo que te genera dificultad, lo que te disgusta y lo que te entretiene demasiado, y de ahí salen tus debilidades.

Con base en ese conocimiento, puedes establecer claramente una meta, aprovechando tus fortalezas y considerando tus debilidades.

Finalmente, y este es el paso más difícil, debes organizar inteligentemente todas tus acciones para que te encaminen a alcanzar dicha meta.

Para diseñar esa ruta, debes considerar prudentemente todas las oportunidades y también las amenazas que puedan afectar a esas oportunidades.

Ahora, un ejemplo concreto.

Por tu experiencia de vida sabes que tienes habilidad para las matemáticas y en general tienes una inteligencia abstracta y espacial que te facilita mucho entender y aplicar muy eficientemente todo lo que tiene que ver con números.

También te fascinan los computadores y todo lo que tenga que ver con aplicación de la informática para la solución efectiva, eficaz y eficiente de los problemas logísticos.

Las pruebas que te han hecho tus consejeros para tu ingreso a la universidad han dado como resultado que tienes lo necesario para ser un buen ingeniero de computadores.

Esas son tres de tus fortalezas.

Por otro lado, cada vez que estás con un nuevo computador no puedes evitar entrar a las aplicaciones de juegos y te entretienes, a veces demasiado, dejando que eso te robe tiempo precioso que podrías mejor estar aprovechando aprendiendo nuevas cosas.

Esa es una debilidad.

Ahora ya sabes en donde estás.

Definitivamente, crees que tus consejeros están en lo cierto y además te fascina la idea de convertirte prontamente en un excelente ingeniero de computadores.

Ahora ya sabes a donde quieres llegar.

Finalmente, y esta es la parte más difícil, es diseñar la ruta para llegar desde donde estás hasta donde quieres llegar a estar y para eso, lo primero es establecer reglas claras para contrarrestar las debilidades que se opongan a dejarte conseguir tu meta, aprovechar hábilmente todas las oportunidades de becas, apoyos federales, préstamos, trabajo en la universidad y alojamiento y alimentación económica y sobre todo persistir tozudamente en tu empeño y no permitir que las dificultades, contratiempos, problemas, desafíos y pobres resultados iniciales te desanimen.

Entonces, joven paracaidista, sabrás con absoluta claridad: En dónde estás, a dónde quieres llegar y cual es la ruta más efectiva para llegar hasta dónde quieres llegar.

Esta sencilla pero muy útil parábola, aplica no solamente para la etapa cuando vas a entrar a la universidad, aplica generalmente para toda la vida, inclusive si nunca piensas entrar a la universidad y decides empezar inmediatamente a trabajar.

Siempre, conoce precisamente en donde estás, ponte una meta desafiante y enfoca todo tu potencial a alcanzarla.

No serás jamás un paracaidista perdido en medio de la noche oscura, que es lo más parecido a la vida real, una vez abandones para siempre estas acogedoras paredes de tu escuela de bachillerato.

LA GUERRA CIVIL Y EL MOVIMIENTO ANTIPOLÍTICO COLOMBIANO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Es imposible despertar a una persona cuando esa persona lo que más quiere es estar dormida.

Pasa exactamente lo mismo con las sociedades.

La sociedad colombiana quiere estar dormida.

Lo único que despierta a una persona y a una sociedad que quieren estar dormidas es un peligro inminente de muerte.

La gran pregunta entonces es:

¿Vamos a esperar hasta que la guerra civil a la que esta estéril polarización nos está llevando, nos despierte?

Una guerra civil que la mayoría no cree posible, mientras que las “manos atadas” de las Fuerzas Armadas permiten la expansión de los grupos armados de ultraizquierda, exacta situación que en el pasado originó a los grupos armados de ultraderecha.

Cuando ya estemos “ad portas” de la guerra civil, ¿No será, de pronto, demasiado tarde para despertar?

Cuando ya la guerrilla rodeaba las capitales fue que se prendieron las alarmas y “el plan Colombia” y los grupos armados de ultraderecha detuvieron ese peligro inminente.

Hoy, los partidos políticos se venden por un plato de lentejas y nunca lograrán el consenso que se obtuvo para implementar el “Plan Colombia”.

Los partidos políticos, enmermelados y corrompidos por un gobierno de izquierda, en vez de ser la solución, son el problema.

Ellos se han encargado de azuzar la polarización para cabalgar sobre ella y lograr el favor político, a través del miedo.

Discúlpenme si soy demasiado insistente pero para mí la solución es clara como el agua.

Es urgente reemplazar a estos partidos políticos de izquierda, centro y derecha que nos han traído a este pozo de desesperanza y frustración.

Los que nos han dado la guerra no nos traerán la paz.

Ellos son un obstáculo para la paz.

Son bienvenidos la izquierda, el centro y la derecha limpias para crear un partido político que nos permita elegir a los más capaces, los más honestos y los más comprometidos para reemplazar a esta “caterva de descastados” de izquierda, centro y derecha sucias, ineptos, corruptos e indolentes.

Seguimos trabajando en la creación del partido y todos los que quieran hacer parte de la segunda independencia de Colombia serán llamados en su momento.

Todo el que haya leído sobre estrategia sabe lo que significa el concepto “momentum” para poder aprovechar la sorpresa estratégica.

El bambú se demora 10 veces el tiempo en echar raíces que en crecer su tallo.

Para buen entendedor, pocas palabras.

Dios los bendiga y les dé discernimiento.

Fuerte abrazo.

LOS VAMPIROS NO EXISTEN

Hugo Bahamón Dussán

Asignaba trabajos a mis alumnos y en un momento, sorpresivamente, les dije: Los vampiros no existen.

Todos se voltearon a mirarme y uno de ellos me dijo: Claro, profesor, eso lo sabemos, son producto de la literatura fantástica, los vampiros no existen.

Les voy a contar una historia y entonces entenderán porqué les digo que los vampiros no existen.

En Colombia le decimos “vampiro” al estudiante que no participa activamente en los trabajos en grupo, sino que se limita a estar ahí y dejar que los otros hagan la investigación, redacten el documento y presenten la exposición.

Ese estudiante obtiene una buena calificación, pero no aprende.

Ese estudiante succiona el esfuerzo de sus compañeros de grupo y se beneficia de ellos.

Ese estudiante es un vampiro.

Pero, entonces, el asunto ahora es: ahí está un vampiro de carne y hueso.

¿Cómo puedo afirmar que los vampiros no existen, si ahí hay uno?

Bueno, en honor a la verdad, los vampiros si existen, pero la estaca del trabajo individual los mata al salir del bachillerato.

Me explico.

Durante el bachillerato no hay una verdadera competencia, de hecho, la amistad prima sobre la competencia.

Por esa razón, en el bachillerato pueden existir los vampiros.

En la vida real, esa persona que está trabajando a tu lado quiere que el ascenso, el aumento salarial, el reconocimiento, la felicitación, el premio y el bono por rendimiento sean para él y no para ti.

Es más, él quiere que en el momento en que haya recorte de personal, quien se vaya seas tú y no él.

Para él es más importante su familia que la tuya y eso es absolutamente comprensible y lógico.

En la vida real no hay vampiros, porque nadie deja que otro se beneficie de su propio trabajo a sabiendas de que eso le puede perjudicar hasta el punto de llegar a perder su empleo.

En la vida profesional no hay amigos, hay compañeros de trabajo, que compiten cada día contigo.

Ganará esa competencia quien no fue vampiro en el bachillerato.

No te acostumbres a ser un vampiro, haz tu parte del trabajo, no copies las tareas, no esperes a que tu compañero termine para copiar sus respuestas, aprende y cultiva tu propio conocimiento.

Durante los exámenes no podrás ser un vampiro, no tendrás a quien succionarle el conocimiento.

Nunca lo olvides, los vampiros, en la vida real, no existen.