LA GRAN TRAICIÓN

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Los presidentes no se caen por acción de la gravedad.

Se caen porque incumplen las promesas que hicieron en su campaña política.

Eso es lo que ha pasado recientemente en el mundo y es lo que va a pasar en Colombia.

El presidente Petro y su vicepresidente Márquez prometieron ser el gobierno del cambio.

Hoy, sus electores no han visto el cambio, pero sí han visto corrupción, despilfarro, burla, engaño e indolencia.

Es un error atribuirle a la derecha la caída de Petro.

Al contrario, la llegada de Petro fue culpa de la derecha.

La caída de Petro se dará, sencillamente, porque la misma izquierda que lo subió ya no lo soporta más.

La izquierda siente que Petro los traicionó.

Los traicionó desde el principio de su mandato cuando se alió con la clase política tradicional.

La gran pregunta ahora es:

Si ya estábamos desilusionados con la derecha y ahora estamos desilusionados con la izquierda ¿Cuál camino le queda a Colombia?

La respuesta es una sola.

Colombia necesita urgentemente un partido político que no esté contaminado de derecha ni de izquierda.

No vamos a bajar al tonto para que vuelvan a subir los ladrones.

El punto no es cambiar de collar, el punto es dejar de ser perro.

Colombianos:

El Movimiento Antipolítico Colombiano es la única solución que le queda a Colombia.

Todo lo demás nos llevará al abismo.

Inscríbase y sea parte de nuestra segunda independencia.

COLOMBIA UN PAÍS BAJO CHANTAJE (Otra vez)

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Primero fueron las FARC.

“Si no nos dan lo que pedimos, seguiremos matando colombianos”

Después fue Santos.

“Si gana el NO, seguirá la guerra.

A continuación fue el ELN.

“Si el gobierno no nos financia, no dejaremos de secuestrar”

Hoy, remata el presidente Petro.

“Si me tratan de destituir, habrá movilización popular”

La gran pregunta entonces es:

¿Si el chantaje reemplaza la ley, entonces, la ley para qué sirve?

En todos los casos expuestos se le tuerce el brazo a la ley para “supuestamente” evitar un mal mayor.

La historia nos ha demostrado que se desconoció la ley y no desapareció ese mal mayor.

O sea, se sacrificó la ley para nada.

Creo que ha llegado el momento de que los colombianos rechacemos el chantaje.

Está comprobado que se ha vuelto una costumbre que destruye la institucionalidad.

Si seguimos por ese camino, entonces,

¿Para qué tenemos Constitución Política?

Mejor convoque cada quien a sus huestes, salga a la calle a quemar y a robar, arrodille a la autoridad y después “sírvase el trasero” con la Constitución.

Colombianos:

Está comprobado que la campaña política del presidente y la vicepresidente actual fue infiltrada por dineros oscuros y que esos dineros no fueron reportados.

Por eso está preso el hijo del presidente, quien recibió esos dineros, se robó una parte y la otra la ingresó a la campaña, con el conocimiento y la aprobación de su padre.

Está comprobado que la campaña política del presidente y la vicepresidente actual se excedió en los topes y dejó de reportar dineros que ingresaron a sus arcas.

Lo primero es causal de juicio penal que se hará en su momento.

Lo segundo es causal de juicio político y debe hacerse ya.

Los actuales congresistas no pueden seguir “sacándole el cuerpo” a esa responsabilidad.

Si lo hacen van a cometer el delito de prevaricato.

Y que se venga la tal “movilización social” amenazada por Petro.

Serán “4 gatos” eso sí muy violentos, pues es el número que hemos visto en las anteriores “marchas de apoyo al gobierno”.

Puede haber un general petrista al frente de la policía, pero el mando de la policía está en manos de la autoridad civil.

Los alcaldes de las grandes ciudades ya no son las fichas de la izquierda que limitaron antes el accionar contra los vándalos.

Si los de la “primera línea” quieren volver a salir a quemar y a robar, es mejor que lo piensen dos veces.

Esta vez las Fuerzas Militares y de Policía van a reaccionar como el honor los obliga.

Presidente Petro, Colombia se cansó de sus chantajes.

Usted y su vicepresidente serán destituidos.

Así lo dice la Constitución Nacional y así será.

Colombia no se arrodilla.

UN PAÍS DESORIENTADO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Colombia es un país desorientado.

Lo que está pasando ahora, no es nuevo.

No es nuevo pero ya se ha convertido en algo inaceptable.

La desorientación viene desde cuando Colombia aceptó una pseudodemocracia como solución.

Ahora, sencillamente, se ha llegado al extremo de aceptar que la ineptitud acompañada de corrupción e indolencia es válida para defender una postura política.

Yo creo que lo primero que debemos hacer los colombianos, todos, sin distingos de credos políticos, es decidir de una vez y para siempre si vamos a darnos de plano por vencidos y aceptar que la pseudodemocracia es solución y que la ineptitud, la corrupción y la indolencia son ya algo endémico imposible de derrotar; o, vamos a aprovechar este desprestigio inmenso de la “caterva de descastados” de izquierda, centro y derecha para defenestrarlos de una vez y para siempre del poder.

Yo estoy convencido de que esa es la gran pregunta y la respuesta definirá el futuro de Colombia hasta el fin de los tiempos.

En mi parecer, sería un gran error perder esta oportunidad y ese error nos lo reclamarán a nosotros todas las generaciones futuras.

Nos lo reclamarán con justa e inmensa amargura pues esas generaciones, con el tiempo, comprobarán que este tipo de oportunidades no se repiten ni en mil años.

Y, lamentablemente, habremos sido nosotros, nuestra generación, ante la historia los pusilánimes que no hicimos lo correcto en el tiempo preciso.

No me quiero extender para no quitar fuerza a este mensaje sencillo pero poderoso.

Colombianos:

Dios en su infinita misericordia ha alineado las circunstancias para que todos evidenciemos la traición que la “caterva de descastados” de izquierda, centro y derecha ha cometido y sigue cometiendo contra nuestra patria.

Dios en su inmensa clemencia nos está brindando la oportunidad para corregir eso definitivamente.

Por favor, no vayamos a ser inferiores al desafío.

No la desperdiciemos.

El Movimiento Antipolítico Colombiano es la única solución.

Todo lo demás nos llevará al abismo.

Inscríbase.

HOJA DE RUTA DEL MOVIMIENTO ANTIPOLÍTICO COLOMBIANO

CORONEL (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Colombianos:

Estos son los pasos que nos llevarán a ganar la presidencia y las mayorías parlamentarias en el año 2026.

1er. Paso
Alcanzar el número de inscritos necesarios para matricular oficialmente el partido, sin tener que acudir ni a un solo peso de los grupos de interés.

2o. Paso
Debatir, diseñar y aprobar, entre todos los miembros del partido, el Programa Político que no será otro que la solución consensuada a los problemas fundamentales de Colombia y que nunca se ha podido plantear de la manera que lo vamos a hacer porque nunca ningún partido ha tenido la absoluta independencia de los grupos de interés para poder hacerlo.

3er. Paso
Elección interna de los mejores entre los miembros del partido y por los miembros del partido, sin la intervención contaminante de la “caterva de descastados”, sin la presión económica de los grupos de interés y sin imposición a dedo de los caudillos y falsos mesías, que nos han impuesto siempre los políticos tradicionales, y que siempre han terminado defraudándonos.

4o. Paso
Desarrollo de las campañas políticas para Presidencia, Vicepresidencia, Senado y Cámara por parte de los candidatos elegidos por todos los miembros del partido, sin contaminación de barones electorales, caciques políticos, gamonales de pueblo, jefes de bandas criminales ni capos del narcotráfico, para desarrollar el programa político del partido, no su propio programa político.

5o. Paso
Victoria total en las elecciones presidenciales y parlamentarias e implementación del programa político que llevará a Colombia por la senda de bienestar y progreso que le tiene reservada Dios y que le ha sido negada por los intereses mezquinos de la “caterva de descastados”.

Colombianos:

Todo empieza con su inscripción al Movimiento Antipolítico Colombiano.

Colombianos:

No hay marcha atrás.

¡Atrás está el abismo!

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE PETRO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Señor Presidente Petro:

Cordial saludo.

Por favor, envíeme uno de sus esbirros para hacerle entrega formal de todas mis condecoraciones.

Después de la infamia que usted le ha hecho a mi General (RA) Jesús Armando Arias Cabrales, esas condecoraciones han perdido todo su valor.

Es más, seguir portándolas en mi retablo en la sala de mi casa, es un deshonor que mancilla mi alma cada vez que las observo.

Si ese ejemplar soldado, héroe del palacio de justicia, mártir de la justicia y paladín de la democracia, no merece portarlas, yo mucho menos.

Me haría usted un gran favor.

Respetuosamente,

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

EL CABILDO ABIERTO Y EL MOVIMIENTO ANTIPOLÍTICO COLOMBIANO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Estimados colombianos:

El día 15 de enero empezará el movimiento social más grande que haya tenido nuestra patria en su historia.

El pueblo ejercerá su derecho, amparado en la Constitución Nacional, para exigir la remoción, por vía legal y legítima, de un gobierno elegido fraudulentamente.

El pueblo soberano, de quien proviene la Constitución, que es la ley mayor, iniciará una presión social constante para lograr una acción política inaplazable.

Es un hecho que el Congreso tendrá que iniciar la investigación y la Corte Suprema de Justicia tendrá que fallarla ordenando la destitución de la fórmula presidencial que alcanzó el poder a través de financiaciones ilegales y violando los topes de su campaña política.

La evidencia es contundente.

Ni el Congreso, ni la Corte Suprema de Justicia, podrán desconocerla y si lo hacen se pueden enfrentar a un estallido social sin precedentes en Colombia.

La pregunta que subyace es la siguiente:

¿Quién tomará el poder una vez se haya destituido a los ilegítimos?

¿Habremos hecho todo este esfuerzo para volver a poner en el poder a los mismos que, con su ineptitud, su corrupción y su indolencia, nos trajeron a este estado de cosas?

No debemos olvidar que este gobierno nefasto jamás habría llegado al poder si no hubiera sido por la absoluta frustración del pueblo colombiano con la “caterva de descastados” que durante 200 años nos han mantenido entretenidos matándonos entre nosotros para ellos poder seguir robándose el presupuesto, que si no se lo hubieran robado, jamás habríamos tenido motivos para matarnos entre nosotros.

No podemos bajar a los tontos para vuelvan a subir los ladrones.

No queremos cambiar de collar, lo que queremos es dejar de ser perros.

Colombia se merece un destino mejor y debe existir una alternativa que se lo ofrezca.

Esa alternativa es el Movimiento Antipolítico Colombiano.

Un partido político no contaminado por las costumbres perversas de una pseudodemocracia de votos comprados con coimas, puestos y contratos que ha permitido que esta “caterva de descastados” de izquierda, centro y derecha se entronice en el poder para su beneficio a costa de negar el bienestar a todo el resto de colombianos.

Un partido que permita que los líderes buenos, capaces, honestos y comprometidos, que abundan en nuestros pueblos y ciudades, lleguen a los puestos de decisión y procuren el bienestar de todos.

Colombia debe aprovechar este movimiento social imparable para hacer un proceso de ruptura política con la pseudodemocracia y establecer, por primera vez en nuestra historia, una real democracia.

Esa será nuestra verdadera segunda independencia.

Colombianos:

Los convoco a que apoyemos con todo nuestro ser el Cabildo Abierto hasta lograr el objetivo de defenestrar del poder a este gobierno ilegítimo pero no para devolver el poder a la “caterva de descastados”.

Una vez hayamos logrado el objetivo, los convoco a que la presión social se mantenga hasta que se aseguren unas elecciones libres en las que, realmente, podamos escoger en libertad a los mejores para que nos gobiernen y no a la misma “caterva de descastados” de siempre.

Es el único camino que le queda a nuestra patria, cualquier otro camino nos llevará a la guerra civil.

El Movimiento Antipolítico Colombiano congregará a la abstención, a los que votan en blanco y los que toda la vida han votado engañados por la “caterva de descastados”, para así poder escoger a una generación nueva de líderes limpios que encaminen a Colombia hacia la senda de progreso y bienestar que nos tiene reservada Dios.

Colombianos:

No hay marcha atrás.

Atrás está el abismo.

EL MOVIMIENTO ANTIPOLÍTICO COLOMBIANO Y EL CAUDILLISMO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Estimados colombianos:

Antes de desenvolver el objetivo de este artículo quiero que lean el cargo que he colocado en mi firma en todos mis escritos.

Promotor, no jefe, no director, no líder.

Lo he hecho por una poderosa razón.

Los partidos políticos en el mundo actual dominado por la comunicación inmediata no necesitan líderes mesiánicos necesitan programas coherentes, consistentes y posibles.

Los partidos políticos apegados al viejo culto a la personalidad corren el riesgo de desaparecer cuando esa personalidad sea eliminada física o políticamente.

La nueva política que propone el Movimiento Antipolítico Colombiano, más temprano que tarde, va a tocar sensibles y perversos intereses de la “caterva de descastados”.

Esas acciones son por ahora impredecibles, pero su gravedad irá paralela al costo de los intereses afectados.

Lo que menos queremos es que esas acciones terminen enfocándose en la eliminación física y política del partido a través de la eliminación física y política de sus integrantes.

Por esa razón poderosa, nuestro partido es un culto a las ideas y no un culto a la personalidad.

Una vez tengamos definido nuestro programa político, que no será otro que la solución concertada de todos los problemas que nos afectan a todos, elegiremos entre todos a los candidatos que llevarán a cabo esas soluciones y los apoyaremos todos monolíticamente.

La idea es que no importe el quién, sino el cómo.

Las circunstancias particulares de nuestro país pueden poner en riesgo a un candidato pero debemos integrar en nuestro partido la habilidad de reemplazarlo sin que el programa político sea afectado.

Eso, nos asegurará no solamente el cumplimiento de nuestro programa, sino también la integridad física de nuestros candidatos.

Yo tengo mi cátedra aquí en Estados Unidos y después de mi preocupación por el futuro de mi patria es lo que más me llena el espíritu.

Mi sueño es poder dejar funcionando este Movimiento Antipolítico Colombiano y que a través de su sólido programa político y de sus miembros activos se puedan llevar a cabo las evidentes soluciones que reclama nuestra patria y que no hemos podido alcanzar por haber estado esperando a líderes mesiánicos de la “caterva de descastados” que siempre han terminado defraudándonos.

Después de cumplir mi objetivo, quiero regresarme a continuar con mi cátedra.

He pedido el año 2025 como sabático para poder viajar a Colombia a ponerme al frente de la campaña política para la elección de presidente y congresistas.

El año 2024, con la ayuda de todos ustedes, el trabajo de conformación del partido se hará en forma remota y aprovechando al máximo la bendición que nos da el Internet.

No quiero para mí posiciones políticas y menos burocráticas.

Tengo 64 años y solo quiero poder devolver a Colombia a Dios y a los colombianos de bien.

Estoy absolutamente convencido que entre todos podremos conformar ese programa político y escoger a los, siempre intercambiables y nunca fijos, “líderes temporales” que se encargarán de cumplir el programa político del partido, no “su” programa político.

Colombianos:

Los invito cordialmente a que entren a la página y se inscriban como miembros del movimiento.

De entre ustedes saldrán los candidatos que luego todos apoyaremos.

Colombianos, no hay otra alternativa.

Si no lo hacemos, esta estéril polarización promovida por la “caterva de descastados” nos va a llevar a la guerra civil.

Colombianos, no hay marcha atrás.

Atrás está el abismo.

Fuerte abrazo.

PROCLAMA LLAMANDO A LA ACCIÓN

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussan

Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano

Colombianos:

Las redes sociales se han convertido en canal para desahogar frustraciones y en pozo para enterrar transformaciones.

Si hubiera existido WhatsApp en los tiempos de la independencia, Bolivar habría malgastado sus días escribiendo arengas y aún estaríamos en manos de la corona española.

Las redes sociales pasaron de ser multiplicadoras de la inconformidad a ser catalizadoras de la obsecuencia.

El Movimiento Antipolítico Colombiano es un llamado a la acción.

Esa acción empieza inscribiendo su nombre como miembro activo.

Ese es el primer paso a la acción.

Ese primer paso nos llevará a la transformación que Colombia necesita.

A partir del 1 de enero de 2024, entre a nuestra página.

Vaya a la pestaña, haga clic e inscríbase.

Inscríbase y sea parte del inicio de la segunda independencia de nuestra patria.

Colombianos:

No hay marcha atrás.

¡Atrás está el abismo!

EL PARTIDO NUEVO Y LIMPIO, UNA FORMA DE HACER POLÍTICA QUE CAMBIARÁ AL MUNDO

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Partido Nuevo y Limpio

La forma actual de hacer política se ha desgastado, la tecnología la ha hecho obsoleta y ha perdido credibilidad en las nuevas generaciones.

Me explico.

El concepto de que hay que escoger un caudillo para que lleve a un pueblo a una situación de bienestar para todos ha fracasado históricamente.

Los partidos políticos se han encargado de escoger a esos caudillos y después, mediante una propaganda costosísima se dedican a convencer al pueblo de que ellos van a ser sus salvadores.

Esa “campaña política” se convierte en una feria de dineros oscuros y compromisos ocultos que al final ata las manos del supuesto “caudillo” y le impide cumplir con sus promesas.

Esos compromisos le obligan a nombrar en los puestos claves, no a los mejores prospectos, sino a los acordados con sus patrocinadores económicos y a entregar los contratos, no a los mejores proponentes, sino a los señalados por sus financiadores.

Esto hace que el presupuesto destinado para solucionar los problemas termine pagando lo gastado en las “campañas políticas” y enriqueciendo a los comerciantes de votos de siempre.

Cómo lógico resultado, al finalizar su gobierno, los problemas han crecido y el bienestar para todos sigue siendo esquivo.

Esta democracia representativa e indirecta es totalmente obsoleta en estos tiempos de conectividad inmediata.

Me explico.

La democracia indirecta y representativa nació como una respuesta para consolidar las soluciones en una persona que representara a un grupo que por cuestiones obvias no podía movilizarse a exponer y defender esas propuestas de solución en el foro central.

Con la conectividad que nos brinda el Internet eso ha quedado sin piso.

Hay sistemas políticos , como el de Suiza, en que cada ciudadano vota por las soluciones desde su propia casa usando su propio teléfono celular.

El “representante político” ha desaparecido sencillamente porque ya no se necesita.

Todo lo anterior ha generado una gran crisis de credibilidad en las nuevas generaciones pues para ellas es evidente que el sistema fracasó.

La concentración de la riqueza sigue creciendo mientras los problemas siguen sin solución.

El hecho de que la “democracia indirecta y representativa” no haya sido capaz de solucionar en 200 años esos problemas fundamentales de la sociedad, la hacen aparecer como un absoluto fracaso histórico ante sus ojos.

Y… tienen toda la razón.

Hay contadas excepciones como Bukele en El Salvador y Milei en Argentina pero el problema es que, al ser caudillos, la permanencia de sus soluciones se asegura con su reelección repetida hasta que las soluciones se consoliden, lo cual riñe con el principio democrático de libre elección de los mandatarios.

Para ser efectivos, sus gobiernos terminan convirtiéndose en dictaduras.

Eso es duro tener que decirlo, en especial para mí, que soy uno de sus mas fervientes seguidores, pero es una realidad histórica.

Pues bien, ese es el problema.

Entonces, ¿Cuál es la solución?

En este escrito la voy a plantear para promover su discusión.

La solución está en cambiar el proceso de hacer política.

Me explico.

Es necesario crear un nombre de partido político con un ideario definido, diferente e incluyente que atraiga a todos los abstencionistas, a los que votan en blanco y a los desilusionados con el sistema político actual.

Hay que invitarlos a que se inscriban, aprovechando la tecnología del Internet, y se hagan contar.

Una vez haya el número necesario, el siguiente paso es matricularse como partido político con todas las de la ley.

Ese partido político es un ente vivo y activo y debe empezar por identificar los problemas y proponer las mejores soluciones para esos problemas, soluciones que serán votadas y aprobadas por todos los miembros del partido.

Eso conformará el programa político del partido.

Una vez tengamos definidos cuáles son los problemas y escogidas las mejores soluciones la siguiente tarea es seleccionar a los mejores dentro del partido para llevar a cabo esas soluciones.

No habrá más “caudillos” elegidos a dedo e impuestos mediante “campañas políticas” que terminan siendo propaganda para dar culto a la personalidad más que a la defensa de las ideas.

El proceso de ruptura política que propongo es que el líder o los líderes que se escojan, primero van a ser propuestos por todos los integrantes del partido, votados por todos los integrantes del partido y escogidos por los todos integrantes del partido pero no para que promuevan sus propias ideas sino las soluciones que ya haya definido el partido.

En otras palabras, no importa quien sea ese líder, lo importante es que ejecute las soluciones que ha determinado el partido.

Esa democracia directa y participativa puede hacerse ahora, sin problema alguno, empleando la inmediata conectividad que nos brinda el Internet.

Por otro lado, la solución de un problema de 200 años no se puede lograr en un cuatrienio y por eso las soluciones siempre quedan incompletas y como dicen los administradores “una solución incompleta es a veces peor que el problema”.

Las soluciones completas requieren continuidad pero no continuidad de las personas, continuidad de los programas políticos.

Este nuevo sistema que propongo asegura la continuidad de los programas para dar solución total y definitiva a los problemas sin tener que acudir a dictaduras.

En otras palabras, se va a acabar el culto a la personalidad y se va a promover el respeto a las ideas.

De esta manera se podrán definir los objetivos nacionales y alcanzarlos, que es lo que en estos 200 años le ha faltado a Colombia.

Nunca hemos tenido objetivos nacionales que, como un crisol, nos aglutinen como nación.

Lo que ha habido es intereses partidistas egoístas y mezquinos que nos han dividido y polarizado y que nos han mantenido en conflicto entre nosotros mientras la “caterva de descastados” ha aprovechado para drenar el presupuesto, que si no se lo hubieran robado, habríamos vivido en tal estado de bienestar, que jamás habríamos tenido motivos para matarnos entre nosotros.

Además, como bono adicional, este nuevo sistema político va a terminar con la pseudodemocracia de votos a cambio de coimas, puestos y contratos, que es el cáncer mediante el cual la “caterva de descastados” se ha mantenido en el poder para su propio beneficio y para desmedro del bienestar de todo el resto de colombianos.

Colombianos:

Los exhorto a que visiten la página web del partido a partir del 1 de enero.

http://www.partidonuevoylimpio.com

Allí encontrarán el ideario político del partido y si el ideario los convence les solicito muy amablemente que se inscriban para empezar a hacernos contar.

Colombianos:

No hay marcha atrás.

¡Atrás está el abismo!

EL PARTIDO NUEVO Y LIMPIO Y LA SEGURIDAD

Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán

Promotor del Partido Nuevo y Limpio

Es una verdad irrefutable que la seguridad es un bien que se consigue cuando existe el imperio de la ley.

En otras palabras, no puede existir seguridad en una sociedad en que exista la impunidad.

Las fuerzas de seguridad del estado tienen la obligación de hacer cumplir la ley, el aparato judicial tiene la obligación de llevar a la cárcel a quien la incumpla y el sistema de prisiones tiene la obligación de hacer que quien incumpla la ley pague por ello.

Si alguna de estas tres premisas no se cumple, todo el proceso fracasa.

Lo que está pasando en Colombia es que ninguna de las tres está cumpliendo con su obligación.

Las fuerzas de seguridad del estado se han convertido en sujetos de burla, y en ocasiones víctimas de los criminales, debido a una absoluta falta de respaldo institucional y una deshonrosa obsecuencia de los generales.

En otras palabras, los criminales no temen ni respetan a las fuerzas de seguridad del estado y, con base en ello, han fortalecido sus feudos en lo urbano y en lo rural hasta situaciones indignantes.

La justicia está enredada con una legislación que parece hecha para favorecer al criminal antes que para castigarlo y su última adición, la justicia especial para la paz o JEP, es un esperpento jurídico nacido de unos acuerdos de paz ilegítimos que se ha convertido en la más grande frustración para las verdaderas víctimas y motivo de inmensa alegría para los victimarios.

Además, el sistema de justicia ha demostrado ser absolutamente inoperante contra los grandes desfalcos hechos al presupuesto por la “caterva de descastados”, lo que ha convertido esos millonarios desfalcos en ejemplo a seguir por todos los políticos corruptos que se sienten sobre seguros de poder disfrutar esos dineros robados, con total impunidad.

Por último, el sistema carcelario es una universidad del crimen en la que quien llega debe empezar a pagar por su protección a los jefes de las bandas internas y a los guardias, puede continuar delinquiendo desde su celular, tiene privilegios de acuerdo con su pasado status político, puede recibir visitas extra conyugales y, si cuenta con suficientes recursos económicos para sobornar a las directivas de la cárcel, puede llevar una vida de rey, protegido como soberano y con ocasionales salidas mientras pasa el reducido tiempo de su condena para poder salir a disfrutar de la inmensa cantidad de millones de pesos que le ha robado al estado, si es de cuello blanco, o producto de sus negocios criminales si es de fusil.

En otra palabras, el sistema carcelario en Colombia es algo que no produce temor ni respeto y mucho menos está diseñado para corregir al delincuente y volverlo útil a la sociedad.

Pero es aquí cuando llegamos a la “pepa de la fruta”.

Cuando hablo de que no puede existir la impunidad, me refiero a la impunidad de los criminales de fusil y también a los criminales de cuello blanco.

La principal razón de la existencia de la justicia es desmotivar al criminal para que no siga delinquiendo y en especial desmotivar al ciudadano para que no empiece a delinquir.

Esa premisa se aplica para ambos tipos de criminal.

El ejemplo de un violador que termina de congresista es tan nefasto como el de un político corrupto multimillonario disfrutando impunemente de los millones que le robó al estado.

Ambos son iguales de dañinos y perversos para el fundamento de la justicia.

La solución, entonces, para alcanzar la seguridad es acabar con la impunidad.

Para acabar con la impunidad es necesario hacer unas profundas transformaciones en los tres aparatos que conforman el sustento de la ley.

Primero:
Las fuerzas del orden deben volver a tener todas las garantías para actuar en forma contundente, con todo el poder de las armas, en todo el territorio nacional y contra todos los criminales.

Segundo:
El aparato de justicia debe modificarse para que desde el más elevado político o jefe de banda criminal hasta el delincuente de menos rango, pague con su propio pecunio todo el dinero mal habido y con su libertad todo el mal hecho, de tal manera que el castigo sea algo verdadero y de temer.

Tercero:
El sistema carcelario debe sufrir una transformación profunda y total para que el tiempo que pase el criminal en prisión sea un verdadero ejemplo desmotivador para cualquier potencial criminal de fusil o de cuello blanco y deje de ser la extensión segura del delito en lo que se han convertido nuestras cárceles.

El Partido Nuevo y Limpio se compromete a llevar a cabo estas tres transformaciones.

Esperamos la visita a nuestra página web:

http://www.partidonuevoylimpio.com

A partir del 1 de enero de 2024.

¡Colombianos, no hay marcha atrás!

¡Atrás está el abismo!

Partido Nuevo y Limpio.