Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán
Promotor del Movimiento Antipolítico Colombiano MAPCO
Mañana se celebra el día de los héroes y creo, por ello, que es esta una ocasión especial para traer a colación un espinoso tema que está clavado en el corazón de los militares colombianos.
Me refiero al fuero militar.
Todos los ejércitos del mundo tienen el fuero militar por la sencilla razón de que las circunstancias en que se desarrollan las acciones durante las operaciones militares son completamente diferentes al ámbito puramente civil.
No me refiero a los delitos comunes cometidos por militares en servicio o no.
Me refiero a las actividades operacionales, en cumplimiento de un deber constitucional y que deben ser protegidas mediante una legislación especial.
Me explico.
No es lo mismo el robo que hace un policía de tránsito al pedir dinero a un infractor, a una muerte accidental producto de un combate en un ambiente en el que se está exponiendo la existencia misma.
El fuero militar existe en la Constitución Nacional, pero fue malinterpretado y esa mala interpretación abrió una ventana que fue aprovechada para que la justicia penal militar dejara de juzgar a los militares.
Esa ventana, hábilmente aprovechada por la izquierda, ha terminado en situaciones tan aberrantes como la misma JEP que se ha dedicado a condenar a los militares, sin tocar siquiera a los enemigos de la patria, no de los militares, y mucho menos reparar a las víctimas de estos enemigos.
Esta situación, y digámoslo sin ambagues, ha desembocado en un sentimiento de desconfianza de los militares hacia el estamento político, pues sienten que, tras tantos años de sacrificio para defender la patria, muchos de ellos han sido pagados con la cárcel, la ignominia y el sufrimiento para sus familias.
En palabras castizas, los militares nos sentimos traicionados.
El problema ahora, es que se está gestando una situación verdaderamente crítica y que está poniendo en gran riesgo el futuro de Colombia.
Los enemigos de Colombia, están llenándose los bolsillos con el dinero del narcotráfico, la minería ilegal y las rentas ilegales, campeando por pueblos y veredas, controlando poblaciones y territorios enteros, mientras los militares adolecen de los recursos mínimos para combatirlos y lo más grave, sufren de lo que en nuestros tiempos llamábamos: “el síndrome de la procuraduría” que actualizado se pudiera llamar el “síndrome de la justicia politizada” que tiene maniatado su coraje de guerreros y los mantiene temerosos ante la incertidumbre de lo que pudiese pasar con ellos y sus familias.
Por eso, esta decisión no puede dar más espera.
El congreso debe iniciar inmediatamente la labor legislativa para devolver íntegramente el fuero militar a los militares colombianos.
Si el congreso no lo hace, estará comprometiendo gravemente la capacidad de respuesta de los militares ante la agresión que se avecina y que puede llevar a la suspensión de las elecciones, que es lo que “vedadamente” desea el presidente Petro para así mantenerse en el poder.
Señores congresistas:
Aprovechen las legislaturas que aún restan, no esperen al nuevo gobierno, pues como van las cosas, es posible que no haya nuevo gobierno.
Ciudadano colombiano:
Es tiempo ya de empezar una presión en todas la redes sociales para que el congreso legisle y devuelva el fuero militar integral a todos los militares colombianos.
Si no ejercemos toda la presión mediática posible para que eso se haga realidad, es probable que la avalancha de los bandidos arrase con lo que nos queda de patria.
Dios los ilumine.
Para su gentil reflexión.
Fuerte abrazo.