Coronel (RA) Hugo Bahamón Dussán
Acabo de leer la columna del General Juan Carlos Buitrago Arias en El Nuevo Siglo y siento asombro, dolor y rabia.
¡Bárbaro!
La inteligencia de todo un país entregada a los criminales.
Me vino a la memoria la conversación hace unos días con un General en retiro, quien me decía: «Hombre Hugo, no les des tan duro a los generales activos, ellos solo cumplen órdenes, no tienen la culpa”.
Mi pregunta, entonces, es:
¿Todas las vidas que se han perdido en esta falsa “paz total”, por las filtraciones de inteligencia, todas las viudas, los huérfanos y los lisiados, no importan?
¿Cómo así que “solo cumplen órdenes”?
¿En dónde queda la responsabilidad hacia nuestros hombres?
No, mi General.
Eso tiene un nombre en castellano y ese nombre por duro que suene es TRAICIÓN.
Ustedes, señores generales y almirantes en servicio activo, con su silencio obsecuente están traicionando a sus subalternos.
Solo les dejo un último mensaje:
Les queda muy poco tiempo para salvar su honor.
En su jurisdicción, no vayan a permitir que ese burdo manejo de la inteligencia se convierta en la ventaja de los grupos armados ilegales para imponer los votos por el candidato del guerrillero que hoy tenemos en el poder.
Si así lo hacen, nada tendrán que temer la llegada de Abelardo.
Si siguen jugando el juego del presidente guerrillero, ¡aténganse a la consecuencias!
¡Firmes por la patria!